Julián Martínez (AGENCIA WALSH)
Un grupo de penitenciarios que custodia la entrada a Devoto
impidió la entrada al periodista Oscar Castelnovo -militante de la AGENCIA
WALSH- quien , ayer, no pudo coordinar el Taller de Periodismo y Expresión,
actividad que se desarrolla en el marco de la Secretaría de Extensión de la
Facultad de la Facultad de Sociología. Los agentes quienes argumentaron haber
"recibido órdenes" pretendieron someter al compañero a una requisa no
correspondiente.
El hecho se produjo luego de las concluyentes denuncias que
viene realizando la AW, por caso, sobre los asesinatos de dos chicas en Ezeiza,
Bube (23) y María Laura (35) y la muerte por abandono de persona de un joven en
Devoto quien padecía Sida y le fue negada la atención médica tanta veces como
se necesitaron para terminar con su vida. En la ocasión, Castelnovo se negó a
que le pasaran la "palmeta" detectora de metales, porque así se
estableció desde la UBA que no acepta para sus docentes y talleristas ese tipo
de requisas y porque -se sabe-, ese es el comienzo del “verdugueo” insaciable,
el mismo que padecen los familiares, para desalentar la concurrencia a la
prisión, desarticular los vínculos de los detenidos, quitarse la molesta
presencia de los educadores y expandir -sin tensiones- negociados de la
corruptela que inficiona a esta fuerza que nunca fue ni siquiera maquillada por
la constitucionalidad y donde el Estado terrorista sigue desplegando su esencia
de muerte y tortura: con balas, garrote, picana, submarino seco y húmedo,
hostigamiento psicológico y asesinatos por encargo, entre otras felonías.
Como se recordará, durante el imperio de Alejandro Marambio
Avaría (2007/2011) al frente del Servicio Penitenciario Federal, el Centro
Universitario Devoto sufrió la peor embestida de su historia cuando este emperador
promovió dos allanamientos, reprimió a los alumnos, hostigó a los docentes y
cercenó los logros que los privados de libertad habían ganado con esfuerzo y
autodiscipilina. La memorable lucha de los universitarios en situación de
cárcel, que incluyó 54 días de huelga de hambre -en 2010- recuperó gran parte
de lo robado por el SPF a los alumnos. Aún así, se perdió un aula que continúa
apropiada por los grises; la posibilidad de dormir en esas instalaciones como
lo hacían varios internos y el comedor que gestionaban los mismos presos, para
-por caso-, almorzar comida y no "tumba", entre otros derechos
adquiridos.
Ahora, al frente del SPF se halla el abogado Víctor Hortel
(se define como "ultra k"), quien pertenece a la agrupación
"Negros de mierda", así le gusta nombrarse en público, en una muestra
descomunal de pasión por la metáfora. Es probable que este "avance"
sobre los docentes que asisten por la Universidad de Buenos Aires sea el globo
de ensayo que preanuncia más atropellos, al tiempo que intentaría mensajear la
extorsión: "si quieren dar el taller, terminen con las denuncias".
Hortel ya debería saber que este hecho que reclama podría suceder, quizá, en la
siguiente reencarnación. No en esta.
También, este puntero político intramuros que se disfraza de
hombre araña e impulsó un "Vatayón militante" debería conocer que una
buena parte de los que la oligarquía llamó "Negros de mierda",
habitan los barrios más humildes y las cárceles de la Argentina. Son los mismos
que los hombres bajo su mando torturan en el encierro hasta la muerte o hasta
destruir su entidad humana para disciplinar los cuerpos y las almas, infundir
el terror y hacer ventajosos negocios con la sangre que, por lógica del
capitalismo, se transmuta en lujos de funcionarios y robustas cuentas
bancarias.
Quizá deban buscarse las razones del apriete en los
contundentes logros de la del Programa UBA XXII (Educación en Cárceles). Como
ya informara esta Agencia: quienes pasan por el CUD solo tienen un 7 por ciento
de reincidencia y si tomamos la población que no lo hace se comprueba que
existe un 50 por ciento de seres humanos que reincide, mostrando a las claras
la vigencia de los célebres cuentos chinos: "resocialización" y
"reinserción". Para el SPF es más peligroso un preso o una cautiva
que estudian, a los que esgrimen -por ejemplo-, una gran faca de doble filo.
Los primeros saben cómo defender sus derechos y ahí empiezan los problemas para
los hombres de gris.
A la vez, quizá deban buscarse las razones del
"apriete" en las miles de notas que publicó la AW, sobre los derechos
vulnerados en las prisiones, en sus despachos diarios y en el específico
"Boletín Para la Libertad"; en el volumen "Intensidades de
mujer" que Castelnovo realizó junto a 18 chicas de Ezeiza o el más
reciente "Cárceles de Mala Muerte", coordinado por nuestro compañero,
donde escriben el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, la socióloga
Alcira Daroqui, la Procuración Penitenciaria; Familiares de Detenidos en
Cárceles Federales, juristas de renombre internacional y anónimos presos y
cautivas de distintos puntos del país, entre otros.
Cabe recordar, que durante el virreinato de Marambio Avaría,
Castelnovo tuvo la entrada prohibida a las cárceles federales -durante un año-,
luego de una discusión con este jefe de la División Torturadores y Asesinos de
Pobres, quien le reprochó furiosamente sus notas. Fue allí donde nuestro
compañero le respondió: "Si vos no los matás, yo no lo escribo".
http://www.argenpress.info/2012/11/argentina-carcel-de-villa-devoto.html

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