Con la dirección de Alejandro Rath y Julián Morcillo, las
actuaciones de Martín Caparrós, Lucía Romano, Enrique Piñeyro, Iván Moschner,
entre otros, y basado en el libro homónimo de Diego Rojas, el largometraje ya
puede verse en salas de la Ciudad de Buenos Aires y Rosario.
(Red Eco) Argentina - Los directores de la película,
Alejandro Rath y Julián Morcillo, son integrantes de Ojo Obrero, y vienen
registrando sucesos políticos y sociales del país desde 2001. No es casual
entonces que en una entrevista realizada en el programa “Los locos de Buenos
Aires” de FM La Tribu hayan contado que inmediatamente después de enterarse de
la muerte de Mariano Ferreyra, el 20 de octubre de 2010, agarraron las cámaras
y fueron al primer punto de movilización tras el asesinato: Avenida Callao y
Corrientes en la Ciudad de Buenos Aires. Desde ese día, tomaron imágenes de las
distintas marchas y festivales que se fueron desarrollando en las jornadas
subsiguientes. En este sentido consideran que fue casi en la práctica que
comenzó a surgir la idea de hacer algo sobre Mariano Ferreyra.
“En el camino nos encontramos con el libro de Diego Rojas –
explicaron –, lo leímos y nos pareció que tenía una estructura muy adaptable a
lo cinematográfico, porque tiene tres líneas narrativas que se van cruzando
todo el tiempo. Ahí empezamos la idea de hacer este proyecto, que empezó siendo
un documental y que después fue derivando a la mezcla de hoy, que tiene más de
ficción”.
Un antes y un después en la realización de esta película es
la jornada de filmación en la que recrearon la movilización que trabajadores
tercerizados del ferrocarril e integrantes de agrupaciones políticas llevaron
adelante aquel miércoles 20 de octubre de 2010: “Todos quisieron participar,
tuvimos 180 extras, el ochenta por ciento eran compañeros de Mariano que habían
estado en la movilización del 20 de octubre. Nosotros lo rodamos cerca de un
aniversario por lo tanto había una carga emotiva mayor. Desde la primera toma
que armamos vimos cómo se desempeñaban estos no-actores en sus funciones y nos
miramos ya sabiendo que iba a quedar”, recordaron los realizadores.
Esta recreación fue el puntapié para plantear la película ya
no como un documental sino como una ficción: “El libro de Diego Rojas fue un
insumo muy importante, todos los elementos de la investigación periodística
estaban volcados ahí. Pero hubo una adaptación que está en este elemento
ficcional, que está en la línea que interpreta Martín Caparrós que hace de
periodista que trabaja en una revista, en la que le piden que escriba una
notita sobre el caso, y el periodista que es medio chapado a la antigua se pone
a investigar y a profundizar cada vez más, esto lo lleva a un encontronazo con
la línea editorial y con su jefe de redacción.
Martín Caparrós estaba dentro del guión como uno de los periodistas que
podía ser consultado como fuente. El trabajo con él fue impresionante porque
nos reunimos una vez, hablamos del personaje en relación a lo que era nuestra
idea, y no hablamos nunca más del tema. Le hicimos dos o tres indicaciones y el
personaje lo armó él solo”, relataron Rath y Morcillo.
Respecto a las expectativas que tienen sobre la película,
ambos directores coincidieron en que quieren ir más allá, romper el cerco de
aquellos que ya conocen el caso y se han movilizado por Mariano. En este
sentido, afirmaron: “queríamos presentar (el caso) de una forma que fuera lo
más accesible posible para el espectador que no conoce esa realidad. Esa fue la
idea de la creación del personaje de Martín. Pero después tenemos toda otra
parte de la película que presenta cómo fue el ataque de la patota de la Unión
Ferroviaria desde la perspectiva de los trabajadores tercerizados que estaban
movilizados ahí. Hay una experiencia vivida desde ese lugar, y el espectador va
a atravesar el conocimiento de los móviles políticos y económicos a través de
la investigación de Martín y va a vivir y acompañar la experiencia de los que
estuvieron ahí y fueron atacados por la patota. Es por esto que la línea de la reconstrucción
está claramente posicionada, y la de la investigación tiene un recorrido que
tiene que ver con el que nosotros queremos que haga el espectador, desde un
desconocimiento a un ir metiéndose en el asunto, ir comprometiéndose con lo que
Martín va investigando y que eso lo lleve a la conclusión de cuáles son los
responsables de la muerte de Mariano”.
En cuanto al financiamiento para filmar la película, Rath y
Morcillo especificaron que pudieron realizarla en parte porque era sobre el
caso de Mariano Ferreyra, una causa que concitó mucha solidaridad, por parte de
los actores, los extras, los técnicos que donaron su trabajo, personas que
pusieron su casa para filmar, otras que hicieron el catering durante el rodaje
“de onda”: “Una movilización colectiva muy grosa”, tal como la definieron los
directores. También recibieron un subsidio por parte del Instituto Nacional de
Cine y Artes Audiovisuales, pero eso merece una aclaración por parte de los
realizadores: “Lo que recibimos del INCAA parte de una lucha no nuestra en
particular sino de hace varios años de toda la comunidad de documentalista,
nosotros formamos parte de DOCA (Documentalistas Argentinos), que nace sobre
todo de gente que empezó a filmar después de 2001, que empezamos a producir y
que en un momento comenzamos a empujar en el INCAA diciendo que nuestras
realizaciones también tenían que tener un financiamiento. Cuando se inauguró el
Polo Audiovisual, una de las resoluciones que la presidenta presentó ese día
fue el aumento a tres millones y medio de pesos del presupuesto medio para un
largometraje nacional. Nosotros hicimos esta película con un subsidio de 195
mil pesos del cual no cobramos aún la última cuota. Esas películas que tienen
apoyo de tres millones y medio a su vez cuando son lanzadas al circuito
comercial, cuentan con un apoyo extraordinario de lanzamiento de alrededor de
200 mil pesos, eso es lo que nosotros fuimos a pedir en virtud de que habíamos
pasado de un documental hecho en digital para tener un circuito pequeño, a ser una película que apunta al gran
público, no lo conseguimos e hicimos esta juntada de dinero por internet. Con
el apoyo de amigos y compañeros de Mariano que pegaron los afiches que
compramos gracias a los cien aportistas que conseguimos, se va a ver esta semana
la ciudad empapelada de una peli que compite con otras que valen tres
millones”.
Al hablar de aportistas, Rath y Morcillo se refieren a cien
personas que depositaron dinero a través de la página web Ideame, un método por
internet que permite financiar emprendimientos artísticos, y que en este caso
fue utilizado para recaudar dinero para la difusión de la película.
A partir de hoy, “¿Quién mató a Mariano Ferreyra?” ya puede
verse en los cines de la Ciudad de Buenos Aires: Premier, Cosmos-UBA, Espacio
INCAA Gaumont, City General Paz, y Monumental. Además del Cine-Teatro Arteón de
Rosario. Tal como dicen los realizadores, es muy importante concurrir a las
salas durante la primera semana de exhibición: “el cine nacional en general
está bastante ahorcado por el cine yanqui y darle un aire desde la concurrencia
va a permitir continuar en las salas y eso permite abrir nuevas plazas para la
peli en todo el país. A partir del lanzamiento de esta semana, vamos a intentar
ir abriendo plazas en otras provincias donde incluso en algunos lugares tenemos
intención de viajar con la película, como Córdoba, Salta, Tucumán, Neuquén”.
Fuente: Los Locos de Buenos Aires – FM La Tribu
Audio Entrevista Completa descargar
Más información: http://www.filmmarianoferreyra.com/

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