Esclavas siglo XXI – La trata de personas en la Argentina
En el primer capítulo de la nueva temporada de Argentina
para Armar, el desgarrados y revelador testimonio de Susana Trimarco y quienes
luchan contra este flagelo.
Mirá el programa completo.
Caso Marita Verón: Una acusada se quebró y contó detalles de
la trata de mujeres en Tucumán
Es Daniela Milhein, imputada por haber mantenido a la joven
en cautiverio.
TUCUMÁN. ENVIADA ESPECIAL -
15/02/12
Hubo eufemismos: marido, whiskería, trabajar, nombre
artístico. Pero cuando Daniela Milhein –acusada de haber mantenido secuestrada
a Marita Verón– pidió declarar, a nadie le quedó dudas de que son términos que
naturalizan las redes que manejan la explotación sexual. Ella misma confesó
haber sido prostituida, a partir de los 16 años, por Rubén La Chancha Ale.
En la tarde de ayer, las palabras de Milhein –una de los
trece imputados– sacudieron los cimientos de la defensa que por la mañana había
construido Cergio Morfil, reasumido como apoderado de los hermanos María Jesús
y Víctor Rivero, a quienes se imputa ordenar y ejecutar el secuestro de Marita.
Es también abogado de Ale y de su hermano Ángel, conocido como El Mono. La
Chancha es padre del único hijo de María Jesús Rivero.
Mientras el resto de los acusados se había negado a
declarar, ayer a primera hora, los Rivero pidieron hablar. Víctor puso el
acento en intentar demostrar que Simón Nieva, el testigo que acusó con detalles
a los hermanos, lo hizo por ser una persona agresiva y conflictiva, y en
venganza por no haber podido usurparle una propiedad de su hermana, que él le
estaba cuidando. También trató de probar que el Duna blanco en el que
supuestamente se alzó a Marita, fue comprado después del 2 de abril de 2002, aunque
se apoyó en documentación no certificada.
Por su parte, María Jesús Rivero “para poder limpiar de una
buena vez el nombre mío y de mi hermano” , encendió el ventilador y volvió a
ensuciar a toda la familia Verón. La empresaria y Rubén Ale eran entonces
dueños de la remisería Cinco Estrellas, y recalcó varias veces cómo sus móviles
y ella misma colaboraron en la búsqueda de Marita.
“Nunca he visto participar en la búsqueda al papá de
Micaela” (David Catalán) que, al decir de María Jesús, Susana Trimarco
consideraba “un vago, un atorrante que no se preocupa por mi hija”, y hasta le
endilgó –siempre según la acusada– ser homosexual. En boca de Rivero, Daniel
Verón era adicto al juego y a las riñas de gallos, y en eso se gastaba el
dinero que la empresaria le daba para ayudarlo a buscar a Marita.
Por la tarde, Daniela Milhein (40) contó la sórdida historia
paralela. Pidió que se retirara Yamile (19), la hija que tuvo con La Chancha,
embarazada de 8 meses; y con gran dificultad, comenzó a hablar.
“Tengo muchas presiones y tengo mucho miedo”, empezó . Más
tarde denunciaría haber sido amenazada por Lidia Irma Medina. Contó que a los
16 años, Ale, quien tenía máquinas de póker, la obligó a prostituirse en
Tucumán.
“Yo nunca fui su mujer, fui la mujer que él hizo trabajar,
porque él tenía su mujer: María Jesús Rivero” .
Rivero había afirmado antes que, al venir en 1988 de Orán y
conocer a Ale, éste acababa de salir de la cárcel por el doble homicidio de dos
Gardelitos, pero que recién después se enteró de que era La Chancha. El relato
de Milhein, en cambio, atravesó las violencias más famosas de las últimas
décadas en Tucumán: la “guerra de las maquinitas” y el asesinato del policía
Juan Andrés Salinas (30 de enero de 1993), en el que estuvieron implicados los
Ale, y también el grupo parapolicial Comando Atila. Milhein le sumó otro
protagonista: el ex comisario Mario Malevo Ferreyra quien, aseguró, la picaneó
durante 3 o 4 horas.
Ale dejó de prostituirla cuando quedó embarazada de Yamile y
convivieron durante un tiempo. La necesidad la llevó en 1996 a La Rioja, donde
fue a ganarse la vida al Candy, uno de los tres prostíbulos donde fue vista
Marita Verón.
“Un día ahí es que no termina el día, porque ‘se trabaja’
las 24 horas, así tengas el período, estés enferma o te duela la cabeza” . Allí
conoció a Lidia Irma Medina –quien, dijo, la mantuvo privada de su libertad–, y
a otras dos imputadas, Azucena Márquez y Mariana Bustos.
Milhein no ocultó que continuó teniendo relación personal
con mujeres en situación de prostitución a las que había conocido. Pero negó
tajantemente haber tenido a Marita en sus casas, y de antemano buscó
desacreditar a Fátima Mansilla, una testigo clave que denunció que, mientras
estuvo secuestrada en su casa, durmió a la par de Marita.
Publicada por Clarín.com
Trimarco acusó a un imputado de obligar a Marita a tener un
hijo con él
Jueves 16 de febrero de 2012 | 10:48
La madre de la víctima señaló al "Chenga" Goméz,
quien negó los hechos; ayer, la mujer vinculó al poder político con las redes
de trata
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Susana declaró ayer por primera vez en el juicio que se
sigue por la desaparición de su hija. Foto: Télam
Con una durísima acusación, continuó declarando hoy Susana
Trimarco, madre de Marita Verón . en esta quinta audiencia, Trimarco acusó a
José "Chenga" Gómez, el principal imputado por el sometimiento a la
prostitución de la joven, de forzar a "Marita" a ser su mujer en un
prostíbulo a su cargo y obligarla a tener un hijo con él para asegurar su
cautiverio.
Gómez rechazó la acusación y acusó a Trimarco de tocar
"de oído" con su denuncia, al recordar que la madre de
"Marita" reprodujo ante el tribunal un testimonio que dijo haber
recibido de Blanca Vides, una víctima de la trata de personas que rescató de un
prostíbulo, según consignó DyN.
Además, el imputado adelantó que su defensa pedirá al
tribunal "un careo" con Vides.
La mujer, que había comenzado a declarar ayer, contó
detalles sobre la vida de las víctimas de trata de personas y resaltó que,
según el testimonio de Anahí Medina, además de obligarla a prostituirse
"le cobraban todo lo que consumía".
"Si ella se negaba a trabajar recibía multas y por eso,
como nunca terminaban de pagar la supuesta deuda que tenía, debía seguir
prostituyéndose", explicó sobre la situación que vivió una de las chicas a
la que ella logró rescatar.
Recordó que al comienzo la joven tenía miedo porque creía
que la Policía la iba a llevar de nuevo con los delincuentes.
"Estaba muy delgada, con hematomas en el cuerpo. Cuando
llegamos a casa le di ropa, tomó un té y se durmió" contó mientras los
abogados de la víctima pedían que no brindara detalles sobre la joven, lo fue
rechazado por los jueces.
Con su relato, Trimarco describió cómo es el mundo de las
mujeres que caen en la red de trata de personas.
La madre de Marita volvió a atacar a Lidia Irma Medina y a
su hijo, José "Chenga" Gómez, asegurando que el día que llegó Marita
al local que ellos regenteaban "hicieron un tiro satánico, tal como
acostumbraban".
TESTIMONIOS DESGARRADORES
El juicio registró ayer uno de sus momentos más
desgarradores cuando Trimarco declaró por primera vez en la sala de audiencias
y contó el calvario que vive desde el año 2002.
Trimarco, que lucha desde hace diez años por encontrar a su
hija, brindó su testimonio como testigo y no dudó en vincular al poder político
de Tucuman con las organizaciones de trata de personas. Su declaración se
extendió ayer durante cuatro horas y hoy se reanudó temprano.
En tanto, el abogado de Trimarco, anticipó esta mañana que
su clienta está muy agradecida con el acompañamiento que la prensa le ha
brindado en todo este tiempo. "Le debo la vida a la prensa", contó el
abogado a un grupo de periodistas al recordar el cierre del relato de Susana.
Respecto del proceso que se está llevando a cabo, el letrado
reconoció que de este juicio esperan la verdad. "Se quiebren o no [los
acusados], esperamos llegar a la verdad", manifestó en el ingreso al
tribunal.
"Tenemos indicios de que Marita no está muerta. Se han
hecho excavaciones y no se encontró nada. Está en algún lado. Los responsables
tienen que decir dónde", insistió..
Campaña contra la Trata de Personas
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