Persecución gremial en INTA
Por ANRed - L (redaccion@anred.org)
Guillermo Ramisch participó activamente en la formación y el
desarrollo de organizaciones campesinas y de trabajadores técnicos rurales.
Aprovechándose de su situación de contratado intentaron echarlo, luego -por
medio de la lucha de ATE y de organizaciones campesinas- se lo reincorpora,
pero se le da un traslado a Jujuy y desde hace un año y medio a Ituzaingó,
Corrientes. Su familia vive en Bernardo de Irigoyen, Misiones, donde él
trabajaba. Un verdadero caso de abuso laboral e impunidad. Por Corresponsal
Popular.
Corresponsal
Popular: ¿Guillermo, cómo te insertaste en el INTA y cuál era tu relación
laboral?
Guillermo Ramisch:
En noviembre de 2003 me presenté a un concurso de INTA y ahí se me propone ir a
vivir a Misiones contratado y se me dan a elegir dos lugares para asentarme:
Puerto Rico y Bernardo de Irigoyen. Elegí este ultimo por la mayor cantidad de
productores y por los altos niveles de pobreza, aunque era más complicado para
vivir por la falta de servicios e infraestructura. Pero yo venía de trabajar en
Jujuy junto a comunidades campesinas en la Puna y no me preocupaba tanto el lugar
sino el trabajo a realizar. Había a aprendido en el trabajo junto a movimientos
sociales y ONGs, a vincular lo social con lo productivo y pensaba que podía
aportar en el INTA. De hecho, el INTA sumó gran cantidad de técnicos con estas
capacidades en distintos puntos del país, planteando la idea de generar un agro
“grande” que incluya a los campesinos y los sectores de la agricultura
familiar. Incluso el INTA propuso trabajar con la perspectiva de la “equidad
social” y fue más lejos aún cuando bajo la gestión del Ingeniero Cheppi como
presidente, llamó a “empoderar” a los sectores más vulnerables. Empoderar
quiere decir, sencillamente, promover la voz de los que no tienen voz, promover
la acción de los que están inmovilizados.
¿Y qué trabajo
concreto hacías en el INTA?
Aún no sé
exactamente cuál fue el detonante. Se han dicho tantas cosas, se han dicho
tantas, pero tantas mentiras... De mí habla gente que ni conozco y que ni
siquiera pisó Bernardo de Irigoyen. El 5 de diciembre de 2008 se me comunica
que no se me renovaría el contrato con el que venía trabajando desde principios
de 2004 sin más argumentos que el de que esto es una decisión “institucional”.
Se me dejó en la calle con mi mujer (estudiante de magisterio) y mis dos hijos
de 4 y 8 años. Así el INTA me pagó el servicio de 5 años trabajo “militante”.
Es evidente que el proceso organizativo, y su carácter independiente de
distintas fuerzas políticas, atentó contra algunos intereses. Es importante
tener en cuenta que en Misiones existen tremendas desigualdades sociales y la
movilización de los sectores más pobres del agro asusta, es potencialmente
“peligrosa”. Hay un dato que no es menor para comprender este hecho tan
arbitrario: en ese momento, la dirección nacional (nada más y nada menos) del
INTA estaba en manos de un representante de Misiones. De ahí que con el apoyo
de Buenos Aires, se haya creído que tenían los resortes para la impunidad.
Pero te
reincorporaron, ¿cómo lo lograron?
Fueron totalmente
duros e inflexibles. Ni siquiera me concedieron tres meses para buscarme otro
trabajo. Fue esta dureza la que generó, inmediatamente, una respuesta muy
amplia de solidaridad y de lucha por parte del gremio en el que estoy inserto
que es ATE y de las organizaciones campesinas con las que trabajaba. Se
hicieron reclamos en Bernardo de Irigoyen, en Posadas y viajamos a Buenos Aires
para realizar las gestiones allá. Producto de la movilización y la solidaridad
de quienes nos acompañaron a las puertas del INTA en Buenos Aires logramos mi
reincorporación. Aunque sufrimos una salvaje represión y el encarcelamiento de
7 compañeros.
¿Por qué te tuviste
que ir a Jujuy?
Porque negaron el
acta acuerdo de mi reincorporación que firmamos dejándome nuevamente en la
calle. Ahí teníamos dos caminos: o profundizar la lucha en Misiones o negociar
un traslado. Nos inclinamos por esta última opción, buscando descomprimir el
conflicto. Hubiéramos podido generar un hecho superior al de Buenos Aires, pero
no estábamos dispuestos a más exposición con mi familia. De ahí que aceptamos
la propuesta de ir para Jujuy mientras buscábamos recomponer la situación
mediante el diálogo para volver a Misiones. Lo gracioso es que en Jujuy, gané
un concurso, pasé a la planta no permanente y saqué uno de los mayores puntajes
como trabajador en la evaluación. Lo que muestra que el INTA es algo grande y
posee mucha heterogeneidad en su interior.
¿Y cómo es tu
situación ahora, qué estás pidiendo y qué pide ATE?
Y bueno, al poco de
estar en Jujuy mi familia vuelve para trabajar en la zona pues mi compañera
quedó desocupada allá. Estuve más de la mitad del 2010 casi sin ver a mi
familia. Ahí comenzamos con el reclamo de reubicación en mi puesto de trabajo
en Bernardo de Irigoyen. A fines de 2010, obtuvimos un pase a la localidad de
Ituzaingó, desde donde viajo semanalmente hasta mi casa en Bernardo de
Irigoyen. Todas las semanas hago 900 km entre ida y vuelta. Desde hace ya casi
dos años. A fin de este año se cumplirán 4 años del conflicto y el INTA sigue
con una posición durísima, aunque sabemos que no es por parte de todos. No se
puede creer, en plena democracia se mantiene a un técnico al que se intentó
echarlo sin fundamentos, es decir, arbitrariamente, privado de su derecho más
elemental que es el de vivir con su familia. Y hay que decirlo, esto es
producto de la precarización y flexibilidad laboral. Un técnico de planta para
ser exonerado, debe ser evaluado mediante un proceso sumarial. Un contratado,
no. De ahí que un simple acuerdo entre uno o dos directores pueda dejar en la
calle cualquier contratado ¡Y aquellos que me intentaron dejar en la calle se
enojan con ATE! ¿Qué era lo que debía ser un gremio que defiende a los
trabajadores y lucha contra estas formas de flexibilización ante un despido
injustificado? Nada más y nada menos que lo que hizo. Luchar por el trabajador.
¿Y cómo ves el
desenlace?
Estamos sosteniendo
un diálogo desde hace 4 años. Hemos recolectado nuevamente mucho apoyo del
sector gremial y del de pequeños productores. Incluso de algunos sectores
políticos. El tema se está instalando ya en la dirección nacional de ATE y se
está llevando a la CTA nacional. Las organizaciones no logran entender por qué
no se vehiculiza el traslado y se le pone fin al problema. ¡¿Por qué tanto
ensañamiento?! Hasta hace poco flaqueaba en esta lucha, pero ahora ya ni loco
la abandono. Pasó mucho tiempo, mucho sacrificio. Muchos días de tristeza. Las
arbitrariedades en INTA se tienen que acabar. Si esta lucha suma un grano de
arena para esto, en buena hora. Por otro lado, supongamos incluso que hubiera
merecido un castigo: ¿no es suficiente con estos dos años y medio en los que me
mantiene separado de mi familia? Desde aquí pido a la institución ponerle fin a
este conflicto otorgándome el derecho a la unidad familiar, consagrado en el
convenio colectivo de trabajo que los trabajadores hemos conquistado ya en el
siglo pasado. Veo el desenlace cercano y tengo ganas que sea mediante el
diálogo, pero somos concientes que ante la inflexibilidad, esta etapa se está
cerrando.
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