El Secretario General de la Federación
Judicial Argentina sostiene que existen Magistrados y Abogados que no se
preocupan por entender el conflicto.
El Secretario General de la Federación
Judicial Argentina –FJA-, Víctor Mendibil emitió declaración sobre el reclamo
salarial de los empleados judiciales de la Provincia de Buenos Aires. Víctor
Mendibil afirma que existen Magistrados y Abogados que no se preocupan por
entender el conflicto.
“Escribo estas líneas en medio de la lucha
que estamos protagonizando los trabajadores judiciales bonaerenses y
profundamente preocupado por algunas opiniones de abogados, colegios de
abogados y dirigentes profesionales, así como también integrantes del sistema
judicial, especialmente magistrados que no parecen haber hecho el esfuerzo por
entender de verdad el conflicto que paraliza al sistema judicial de la
Provincia de Buenos Aires.
Quizás sea más justo decir, en primer
lugar, que me he sentido emocionado por la expresiones que, como las de la
Asociación de Abogados Laboralistas de Buenos Aires y la Asociación de Abogados
Laboralistas de La Plata y muchos otros letrados, y no pocos jueces, revelan
haber comprendido de verdad la situación, porque van más allá de los
inconvenientes que puede traer aparejada la prolongada huelga en relación a sus
prácticas profesionales y ven con claridad, en cambio, todo lo que esta lucha
significa, en realidad, para mejorar las condiciones del sistema judicial
local.
Porque ¿qué otra cosa significa la lucha
por salarios dignos, un sistema de distribución de la masa salarial equitativo
y proporcional, sino agentes judiciales en condiciones de cumplir con sus
funciones? ¿O se cree realmente que tener empleados con salarios bajos, en el
marco de una inequitativa distribución del presupuesto, en donde los
integrantes de la Corte ganan sumas de dinero tan elevadas en relación a la
masa de trabajadores, que parecen corresponder a otro sistema judicial,
distinto al de la mayoría de los judiciales?
Digo bien: hay abogados y magistrados que
se preocuparon por entender de verdad el conflicto. Y otros que no. Pareciera,
en relación a estos últimos, que ni siquiera han apelado a sus propios
conocimientos jurídicos, los mismos con los que desarrollan su práctica
profesional, que sin embargo dejan de lado cuando se trata de analizar ya no el
problema de sus clientes sino el de los trabajadores judiciales bonaerenses.
Veamos:
1) Durante los últimos 10 años, se ha
experimentado en el país una recuperación de las paritarias y de muchos de los
derechos de los trabajadores que se habían perdido durante la aplicación a raja
tabla de las políticas neoliberales. Sin embargo, los trabajadores judiciales
somos los únicos, en todo el país, incluidos, por supuesto, los bonaerenses que
no tenemos paritaria ni negociación colectiva. Se nos ha negado ese derecho. Lo
hemos pedido en todas partes, incluso ante la OIT, pero todavía no se nos ha
dado una respuesta. ¿No merece esto ninguna reflexión de aquellos que hoy salen
a opinar sobre nuestro conflicto cuando nunca se preocuparon por este
avasallamiento? ¿Los sesudos opinantes conocen que el primer ámbito para
prevenir los conflictos es el ámbito paritario? ¿Se pueden desentender de
señalar a quienes se niegan a negociar en el marco de las Constitución Nacional
y provincial y, en cambio, acusar a los trabajadores de intemperantes y otras
simplezas? Una de los más firmes opositores a una ley provincia que organice un
procedimiento para la paritaria es la propia Corte de la provincia: esa que
luego en otros fallos, cuando no se trata de sus propios empleados, se llena la
boca con el derecho a las paritarias. En el 2004 se acuerda por parte de los
Legisladores, Colegio de Abogados, la Asociación de Magistrados y el Poder
Ejecutivo aconsejar que se impulsara un proyecto de Paritarias para los
judiciales. Hasta el día de hoy, no se cumplió.
2) Casi todos los años, cada vez que se
llega a algún acuerdo salarial, se ha firmado entre el Estado provincial y la
Asociación Judicial Bonaerense actas en las que ha quedado asentado el
compromiso de que los “próximos aumentos” serían hechos en vista a recuperar la
porcentualidad. Hay un acta, incluso, mucho más explícita en la que el gobierno
provincial se obliga a negociar la forma de la porcentualidad, que ya cumplió
más de siete años sin que se haya llevado a la práctica. Ni esta acta ni
ninguna. Incumplimientos reiterados y consecutivos de la patronal: ¿significa
algo eso para esos sesudos y preocupados profesionales a quienes nadie atiende
en la mesa de entradas y proponen que los propios abogados (como carneros de
grado universitario) reemplacen a los trabajadores para sortear los problemas
que les trae aparejados la huelga?
3) Los trabajadores somos los primeros en
sufrir la huelga. Nadie va al paro contento. Luchamos, sí con alegría, porque
nos sentimos un poco más dignos al defender los derechos que nos corresponde.
Pero ni un solo trabajador se desentiende de los problemas que ellos trae
aparejado para el pueblo. Solo que ese pueblo entiende que la justicia solo
funciona con trabajadores dignos y no con aquellos sometidos a la arbitrariedad
del poder que no cumple con sus obligaciones. Incluso, se nos ha amedrentado
con persecución policial, con denuncias penales y descuentos salariales
exorbitantes que pone en serio riesgo la satisfacción de las necesidades
mínimas de nosotros y nuestras familias. Los descuentos salariales llegan ya a
la suma de 3 millones de pesos. En otro caso de descuentos, un juez los declaró
nulos, pero una cámara revocó esa sentencia y la Corte hace varios años que
tiene durmiendo el expediente respectivo: como juez y parte, tienen las de
ganar. Eso es lo que queda del derecho de huelga y la libertad sindical para
los trabajadores judiciales bonaerenses.
4) Por si algún desprevenido no conoce la
escala salarial que rige en el sistema judicial bonaerense, brevitatis causae,
le contamos que un juez de la Corte supera a la mayoría de las Cortes
provinciales y, en la otra punta, un ingresante, contando el aumento que se nos
quiere imponer por vía de decreto y no por negociación bilateral como
corresponde, pasaría a ganar 3 mil doscientos pesos. En otras provincias,
aunque la comparación resulte odiosa, esos ingresantes superan los 3 mil
doscientos hasta los 6 mil ochocientos. Eso de que a igual tarea igual salario
(para los que les suena la constitución), aquí no rige. Eso de negociación
colectiva para todos los trabajadores judiciales, aquí no rige. Y la lista es
más extensa.
5) Como he leído algunas opiniones que por
olvido o desconocimiento descalifican la consecuencia en la lucha de los
judiciales bonaerenses por la pocentualidad, quiero recordar que la Federación
Judicial Argentina y la Asociación Judicial Bonaerense a los 45 días de asumido
el gobierno de Menem convocaron a paro y movilización nacional ante la decisión
de derogar los sistemas de porcentualidad y enganches, (este fue el primer paro
realizado por una organización sindical al gobierno menemista). Es bueno
también recordar que hace 20 años iniciamos una acción de inconstitucionalidad
que atacaba un decreto de necesidad y urgencia que derogaba la ley de
porcentualidad salarial, después de transitar todos los laberintos de la
justicia, pasados 19 años obtuvimos sentencia favorable, la que inmediatamente
fue recurrida por el Gobernador Scioli, hoy nuevamente, transita los
"laberintos" cortesanos en busca de justicia.
6) En el 2004 el Consejo Consultivo Para el
Estudio y Elaboración de Reformas al Poder Judicial de la Provincia de Buenos
Aires, integrado por: Ministros del Poder Ejecutivo, Senadores y Diputados, la
Suprema Corte, la Procuración General, el Colegio de Abogados de la provincia
de Buenos Aires y la Asociación de Magistrados, con la sola abstención del
representante de la Corte, aprobó por unanimidad, aconsejar al gobernador y a
los legisladores el dictado de la norma legal que instrumente el Convenio Colectivo
de Trabajo en el ámbito de Poder Judicial, han pasado 8 años y no se tuvo en
cuenta esta contundente recomendación. Es más, desde la reforma constitucional
del 94, tiene jerarquía constitucional un ORGANO IMPARCIAL que resuelva los
conflictos de los trabajadores judiciales con la patronal (Suprema Corte, Poder
Legislativo y Poder Ejecutivo) hasta hoy no ha sido reglamentado el mismo, para
no seguir abrumando, aunque la lista es más extensa, lo dejemos aquí.
Ciertos letrados, deberían tener en cuenta
en algún momento de su tránsito por los tribunales, cuando ven las mesas de
entradas sin empleados, que ocurre que en esos tribunales, no hay justicia. Por
eso estamos en la calle, luchando. Porque lamentablemente la historia argentina
demuestra que la justicia ha ganado más batallas en la calle que en los
tribunales.
¿Será porque todavía hay demasiadas voces
entre profesionales y magistrados que desconocen lo que acabamos de exponer y
no se preocupan por analizar, ya no con una perspectiva ideológica solidaria y
equitativa que parece que es demasiado pedir, sino con los instrumentos propios
de los conocimientos que recibieron, en su mayoría en las universidades
públicas que paga todo el pueblo para que ellos se eduquen?
Señores abogados, señores jueces ¿Será
Justicia?
Víctor Mendibil Secretario General de la
FJA

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