Martes, 19 de Junio de 2012 21:49
Testimonios de un policía y un vecino
(AW) En el séptimo día del juicio, declaró Mariano Enesto
Stiefkens, quien formó parte de de la patrulla ambiental en 2008, y Walter
Sosa, vecino de Ituzaingó, quien relató que su esposa murió de cáncer y que él
no va al médico porque tiene miedo de que le encuentren la misma enfermedad,
además a sus hijas le encontraron agroquímicos en la sangre, al nene le salen
ronchas en el cuerpo y tiene problemas digestivos. Sosa responsabilizó a los
funcionarios por estos hechos.
Córdoba, martes 19 junio de 2012 (Juicio a las Fumigaciones)
Crónicas desde la audiencia
Día 7, testimonios del Oficial Stiefkens y del vecino Sosa
La audiencia comenzó con un pedido de la querella de sumar
como prueba un artículo de la Voz del Interior, en respuesta al sumado por el
abogado de la defensa, el Dr. Hairabeidan. Las partes acuerdan y se decide
adjuntarlo.
Mariano Ernesto Stiefkens
El primer testigo es Oficial Principal de la Policía de
Córdoba. En el 2008, formaba parte de la patrulla ambiental. Él fue comisionado
para que tomaran muestras de agua y tierra de varios domicilios y de de los
campos de uno de los acusados, el Sr. Parra.
En una declaración formal, como lo amerita su rol en las
fuerzas, el Oficial habla sobre lo que recuerda de aquel día. Cuenta que fueron
a un campo, en el que había una casa y un galpón, sin embargo, según dice, no
recuerda el nombre del dueño. "Nos dedicamos a observar y plasmamos todo
lo que pudimos en relación al hecho, elementos de fumigación, elementos que
sirvieran de base a agroquímicos. Creo, lo que tengo en mi memoria, es que no
había demasiados elementos que se pudieran relacionar con lo investigado",
asevera el testigo.
Al momento de preguntar, el abogado defensor de Parra, el
Dr. Aráoz insiste al testigo para que sea específico con la cantidad de
muestras de tierra y agua que habían sido tomadas. Stiefkens le dice que habían
sido recogidas tres muestras del suelo de tierra y cuatro litros de agua. Las
muestras, cuenta, habían sido tomadas por personal dela Policía Judicial
quienes habían asistido al lugar en su vehículo (aparte de la patrulla).
Gran parte de su declaración ronda en torno a dichas
muestras, a quién las había tomado, en qué se había puesto la tierra y en qué
el agua, "Yo estaba a cargo pero no realicé la extracción. Ellos traían
los elementos, bidones, palas", aseveró el testigo haciendo referencia a
los policías judiciales. Respondiendo a otras preguntás dice "recuerdo que
la tierra estaba en una bolsa, recuerdo que eran oscuras y que se las
identificó. No recuerdo bien qué tipo de seguridad se les puso, pero se las
aseguró de algún modo y se las enumeró".
Entonces Aráoz queriendo hacer hincapié en la forma en
habían sido cerradas las bolsas insiste en las preguntas referidas al tema, el
Presidente del Tribunal interviene diciéndole que el testigo ya había explicado
lo que recordaba, y lo apercibe, "le dije un montón de veces que no
presione a los testigos, que nos los confunda".
A continuación, el abogado defensor de Parra explica la
variedad de formas asegurar las muestras a fin de que no se contaminen e
insiste con la pregunta, entonces el Oficial vuelve a decirle que no recuerda
con exactitud. Agrega además, que el material había sido remitido ala
Secretaríade Ambiente dela Provinciay desde allí a un laboratorio en Santa Fé.
Entonces Aráoz le pregunta al testigo si recuerda quién
llevó el material hasta la secretaría y el testigo afirma: "Como le dije
había dos vehículos, el nuestro y el de policía judicial. Nosotros de ahí nos
fuimos ala Secretaríade Ambiente que es donde nos remitimos. Es muy probable
que la hayamos llevado nosotros porque la policía judicial no tenía porqué ir
hasta ahí", y aclara que esto era una deducción ya que no recuerda a
ciencia cierta de que así hubiera sido.
Seguidamente, el abogado defensor le pregunta porqué de las
cinco muestras tomadas sólo fueron peritadas cuatro y nuevamente interviene el
Presidente del Tribunal, y lo apercibe nuevamente diciéndole que está mal
formulada la pregunta, de todas formas el testigo responde "ya le dije que
yo no hice el traslado, y no seguí el procedimiento así que no sé cuántas se
peritaron" y luego agrega "en los días siguientes no vi bolsas en el
lugar", entonces Aráoz pide: "Que quede constancia de eso".
Llegando al final de la declaración la Jueza Susana Cordi
Moreno interviene y le consulta sobre el acta que elaboró en 2008 y las medidas
del terreno inspeccionado. Stiefkens le explica que quienes debían medir el
terreno eran los agrimensores que habían realizado un informe. Luego, le
consulta "Cuando usted pone en el acta un precinto ¿es porque sabe lo que
es?", el testigo responde afirmativamente.
Para finalizar Aráoz vuelve a intervenir y dice
"Tenemos el informe en el que están las muestras y están las fotos del
informe. Una de las cuestiones que dice que perito en el informe final es que
el bidón no estaba precintado" el testigo insiste, "yo no recuerdo
los detalles".
Walter Sosa
El siguiente en declarar es un vecino de barrio Ituzaingó.
Al comienzo, el Presidente del Tribunal le pregunta al testigo ¿Conoce alguno
de estos tres hombres?, el testigo dice que conoce al Sr. Parra y al Sr.
Gabrielli ya que, trabajando como empleado de un correo privado le entregó a
ambos señores la correspondencia en sus hogares.
El señor Sosa es habitante del barrio desde hace 25 años. El
año pasado decidió irse a la casa de su suegra por un tiempo, según relata
"por temor" a seguir enfermando a sus hijos.
En un testimonio emotivo y sentido, Sosa cuenta cómo
atravesó la enfermedad y posterior fallecimiento de su esposa. De las demoras,
los trámites, los estudios y de todas las situaciones complicadas que debió
vivir a raíz del cáncer de estómago que atacó a su mujer. Para cuando el Sr.
Sosa y su esposa descubrieron la enfermedad, ya era irreversible. La señora,
madre de tres hijos, estuvo internada en el Hospital San Roque hasta que le
dijeron que debía llevársela "Así, desesperado, me la lleve a mi casa y de
ahí al Santo Tomás" cuenta con la voz entrecortada.
Mientras el Sr. Sosa atravesaba esta difícil situación
familiar se pone en contacto con él, el Sr. Barri y le ofrece un trabajo en la
Municipalidad.
El Presidente del Tribunal, Rodríguez, le pregunta al
testigo "¿Porqué le ofrece el trabajo? Y Walter responde "Yo pienso que
fue para que no dijera nada. Y me ofreció también pagarme el velatorio y yo le
dije que no, en ese momento estaba desesperado".
Los aviones
Siguiendo con las preguntas, el Fiscal le pide que señale en
un mapa por dónde vio el que fumigaban. El testigo y las partes se acercan al
estrado para ver lo que señala Sosa.
"Vivo a150 metros de donde están los campos que estaban
sembrados" afirma,"¿Hasta dónde estaban sembrados?" le pregunta
el Presidente del Tribunal y Sosa responde "Hasta50 metrosde la avenida. Los
vi sembrados hasta el 2008. Yo he ido algunas noches a ver que se podía hacer
para que no fumigaran mas. Fui al campo con Sofía (Gatica) para ver si
podríamos frenarlos. Un día de los que fuimos tiraron dos tiros con escopeta,
así que no pudimos llegar".
Además, agrega que eran varios los que habían ido y que
cuando escucharon el tiro. Según recuerda el testigo, eran alrededor de las
nueve de la noche. Ese día andaban con una avioneta", asevera.
De las máquinas, recuerda haber visto un mosquito de color
blanco (camión fumigador) y marca el sector del mapa donde estaba. De los
aviones, aclara que una de las noche salieron y se sentía como un olor a
gamexane cuando andaba la avioneta y sobrevolaba bajo. El Sr. Sosa afirma que
no recuerda color de la avioneta porque era de noche.
Mientras va señalando lo que le piden en el plano del
barrio, explica lo que él recuerda que vio. Explica también que a él le da la
sensación de que la avioneta aterrizaba ya que se perdía hacia la zona de los
silos del campo que él define como "de Parra". "Desaparecía y
después aparecía una hora o una hora y media mas tarde" asegura.
Los estudios
Seguidamente, el Fiscal Novillo le pregunta a Sosa si se ha
realizado estudios, y él responde "no, porque tengo miedo, hace un tiempo
me hice una tomografía y me salió que tengo cuatro pelotitas en el estómago
pero no me animo a ir de nuevo"; "¿Miedo a qué?" pregunta el
Presidente del Tribual y agrega "Sé cual es la respuesta, pero necesito
que usted lo diga" entonces Sosa afirma: "Por miedo a que me
encuentren algo más."
Luego relata que tiene tres hijos, una de 15, uno de 14 y
otra de 11. Sus dos hijas mujeres fueron analizadas en el 2005 una y en el 2010
la otra, "el viernes pasado me entregaron los estudios de la más grande de
15 años y tiene tres agroquímicos en la sangre. La segunda, de 11 años, tiene
un agroquímico".
La hija menor de Sosa, además, tiene problemas de
aprendizaje y, en este último año, la maestra de la escuela donde asiste le ha
recomendado cambiarla a una escuela especial.
Luego, Novillo le consulta acerca de los síntomas que siente
cuando fumigan, además del olor a gamexane. Sosa le cuenta que siente picazón
en la cara y en la espalda, y agrega "vi que al nene mas grande se le
hacen unas ronchas rojas grandes en el cuello, en la espalda y entre medio de
las piernas pero le duran dos horas y se le van. Además, tiene problemas de
estómago, come algo y le hace mal".
Respondiendo a preguntas de Aráoz, Walter relata: "En
el 2002 se cambió el agua del barrio por Aguas Cordobesas por la contaminación
de las napas. Era porque había tanques abiertos y al fumigar con avionetas se
quedaban agroquímicos en el agua" y luego dice "En la desesperación
cambié de tanque, puse todo nuevo. Lo único que nos explicaron es que el agua
tenía agroquímicos."
Finalizando, interviene Hairabedian preguntándole a cerca de
quién considera son responsables de lo que sucede en el barrio, Sosa dice que
para él, los responsables son los funcionarios.
Fuente: www.juicioalafumigacion.com.ar

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