“Los criterios de
salud y enfermedad, de normalidad y anormalidad, no son absolutos sino
situacionales y relativos. Definida la conducta, a partir del estructuralismo
genético, como un “intento de respuesta coherente y significativa”, podemos enunciar
el postulado básico de nuestra teoría de la enfermedad mental: toda respuesta
“inadecuada”, toda conducta “desviada” es la resultante de una lectura
distorsionada o empobrecida de la realidad. Es decir, la enfermedad implica una
perturbación del proceso de aprendizaje de la realidad, un déficit en el
circuito de la comunicación, procesos éstos (aprendizaje y comunicación) que se
realimentan mutuamente”.
“El sujeto es
sano en la medida en que aprehende la realidad en una perspectiva integradora,
en sucesivas tentativas de totalización, y tiene capacidad para transformarla
modificándose, a su vez, él mismo. El sujeto es sano en la medida en que
mantiene un interjuego dialéctico con el medio y no una relación pasiva, rígida
y estereotipada.”
Pág. 174. Una
teoría de la enfermedad. El Proceso Grupal. Enrique Pichon Rivière. 1970

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Envíe su consulta, contestaremos a la brevedad en el horario de Lunes a Viernes de 09 a 19hs.
Saludos cordiales.