Villa Lugano
El predio que limita con
la villa 20 alberga más de 7 mil autos. La Justicia dispuso que la ciudad los
remueva porque el Ministerio de Aníbal Fernández no lo hace. Un informe
ambiental demostró que el 35,5% de los chicos que vive frente al terreno tiene
alta concentración de plomo en sangre. Otro conflicto de Macri y el gobierno
nacional.
Por Ezequiel Spillman | 20.01.2009 17:17:00
El cementerio de autos de
Policía Federal, en Villa Lugano.Ver más imágenes
Como si la Villa 31 no
fuera suficiente, Mauricio Macri debe enfrentar otro conflicto con el gobierno
nacional en Lugano, donde se ubica la Villa 20 con más de 20 mil personas. Tal
como ocurre en Retiro, el problema se suscita a raíz de los terrenos ubicados
en Cruz y Escalada donde la Policía Federal aloja alrededor de 7.000 vehículos
que fueron afectados a causas judiciales (algunos tienen más de 30 años).
Esas tierras pertenecen a
la Nación y están a cargo del Ministerio de Seguridad y Justicia cuyo titular
es Aníbal Fernández (quien ya tuvo fuertes cruces con el jefe de gobierno por
la Villa 31).
Ahora bien, ¿por qué la
ciudad está interesada en estos terrenos lindantes a la villa? Porque los
vecinos de la Villa 20 han denunciado, y corroborado a través de un detallado
estudio de impacto ambiental, que los vehículos allí alojados contaminan y
además no permiten el tendido de una red de agua ya que la tierra también
podría estar contaminada.
Entre otras cosas, este
lapidario informe ambiental al que tuvo acceso La Política Online revela que en
muchos de los chicos de la villa de entre 2 y 5 años que lindan con el depósito
se les encontró plomo en sangre y enfermedades como distorsión del metabolismo
por metales pesados. Además, habría asbesto producto de las pasillas de freno.
La situación legal
La situación de esos
terrenos es histórica. A principios de la década del ochenta la ciudad le
vendió a la Nación las tierras. Así, fueron destinadas para playas de
estacionamiento de autos con causas judiciales.
Paralelamente, con el paso
de los años la villa de Lugano fue creciendo y muchos habitantes comenzaron a
tener contacto con este depósito. En algunos casos se robaban autopartes y en
otras se utilizaban materiales para otras obras pequeñas.
Por ello, hacia fines de
2006 el juez Roberto Gallardo intimó a la ciudad a resolver el tema ya que las
viviendas no podían permanecer frente a los autos abandonados.
Sin embargo, desde el
gobierno porteño le contestó que no tenía potestad en esas tierras y que los
vehículos eran propiedad de la Policía Federal que maneja Aníbal Fernández. Así
se llamó en dos oportunidades a la fuerza de seguridad pero nadie asistió.
Para mediados de noviembre
de 2007, el entonces jefe de gobierno, Jorge Telerman firmó dos convenios con
Aníbal Fernández para transferir a la ciudad las tierras para poder sanearlas e
instalar alrededor de tres mil viviendas. A su vez, el gobierno porteño se
comprometía a transferir dos terrenos de su propiedad para crear un nuevo
depósito para la Policía Federal.
Para completar el trámite
se necesitaba que la Legislatura porteña refrende el convenio (que ya lo hizo)
y que el gobierno nacional haga lo propio desde el propio Ejecutivo a partir de
un decreto.
Sin embargo, altas fuentes
del Ejecutivo porteño aseguraron a La Política Online que “no hay noticias” de
que se haya realizado.
Con lo cual, la ciudad se
ve imposibilitada de interferir allí ya que tanto los terrenos como los autos
son propiedad de la Nación.
Macri reacciona
A pesar de ello, una vez
asumido, Macri le pidió a la Procuración y la UGIS (la unidad de intervención
en emergencia en villas) que intenten recuperar las tierras y sanearlas.
Así, se le mandaron cartas
y pedidos de audiencia al ministro nacional hasta que, luego de meses sin
respuestas, en septiembre de este año la UGIS pudo ingresar a los terrenos para
comenzar con un Programa de saneamiento que incluye la desinfectación,
desratización y desmalezamiento de las tierras en conjunto con el Ente de
Higiene Urbana. Además, el Ejecutivo encaró una serie de estudios a cargo de la
Agencia de Protección Ambiental.
También, por orden del
jefe de gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, se empezó a planear una licitación
para instalar una compactadora de automóviles. Sin embargo, el ministerio de
Seguridad y Justicia nacional, a pesar de los pedidos, no envió información ni
un listado sobre cuáles de los 7000 vehículos podrían compactarse y cuáles no
(hay desde muy añejos hasta modelos nuevos).
Claro que, de todas
formas, aún persiste en el mayor inconveniente para efectivizar estos trabajos:
el gobierno todavía no puede tocar los autos que allí duermen.
De hecho, esto
imposibilita que, si efectivamente las tierras están contaminadas, se construya
una red de agua para los vecinos ya que también estaría contaminada.
Hace apenas 20 días, Macri
decidió apurar una resolución de Gallardo respecto de la villa de Lugano y se
estima que después de la feria podría emitir algún fallo. También en esta
instancia persiste un problema jurisdiccional ya que se trataría de una medida
de la Justicia porteña.
El lapidario informe
ambiental
En medio de esta
situación, en mayo de 2008 la Legislatura porteño tuvo que declarar la
“Emergencia Habitacional” en la zona. Entre los considerandos de la iniciativa
se apuntaba a una serie de estudios que se realizaron a pedido de los vecinos y
el gobierno porteño, y al que tuvo acceso este medio.
Los chicos en la Villa 20.
Ampliar imagen »
De esta forma, a partir
del Cesac 18, el Centro de Salud Ambiental, se evaluaron 59 chicos de las
manzanas 28 y 29 (las más afectadas por el depósito), en noviembre de 2007, a
pedido del juez Gallardo.
El estudio, que contó con
la ayuda del servicio de Toxicología del Hospital Elizalde, fue realizado
durante 18 meses sobre chicos de 2 a 5 años y, según concluyeron los
especialistas, en el 35,5% de los casos había altos niveles de plomo en sangre.
También en el
relevamiento, que lleva la firma de la titular del Cesac 18, Daniel Ventura, se
detectaron casos de astenia y trastornos en el sueño y en el aparato digestivo.
En cuanto a los síntomas,
el informe apunta que el 38% de los chicos presentó anorexia, el 37%
infecciones respiratorias frecuentes, el 23% dolor abdominal recurrente, el 22%
cefaleas reiteradas, el 20% con diarrea y el 18% con constipación. Como si
fuera poco, en el 18.5% de los chicos se detectó dermatitis y taquicardia.
En lo que refiere a
trastornos madurativos, el 13.5% presentó retrasos en el desarrollo y el 15%
alteraciones en el lenguaje.
Por otro lado, más del 40%
tiene piso o patio de tierra “con el potencial riesgo de contaminación”, dice
el informe. En este marco, el 37% tiene chatarra cerca o en su propio
domicilio.
Vale agregar dos datos que
se adjuntan en el informe: el 13.5 de los padres trabaja con plomo y se
constató que en el 37 por ciento de los casos hay presencia de chatarra en la
casa.
Si bien de estos
resultados no está claro qué tipo de contaminación genera el depósito de autos,
el Centro de Salud Ambiental fue claro en las conclusiones: recomienda remover
esos vehículos del lugar.
Si bien todavía faltan
estudios sobre el suelo de parte del gobierno porteño para detectar qué
elementos específicamente pueden intoxicar a los vecinos de la Villa 20, este
medio pudo saber que entre otras cosas, hay distorsión del metabolismo por
metales pesados, y además se encontró la presencia de asbesto en las pasillas
de freno.

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