Por Fabiana Arencibia-Red Eco
Aún está en debate la aprobación de la Ley de Presupuesto
Nacional 2013. La lectura de esta norma es una tarea compleja y su comprensión
aún más difícil para la mayoría de nosotros. Intentaremos con esta nota
resaltar los aspectos que creemos importantes para poder hacer, desde los
números, una lectura política del proyecto de gobierno.
- A quienes no
manejamos conceptos económicos, financieros y administrativos-contables de la
llamada Hacienda Pública, nos resulta prácticamente imposible comprender el
contenido de casi 400 páginas, 85 artículos, casi 200 planillas/anexos y 52
cuadros comparativos y estadísticos. Esta es la estructura del presupuesto
2013, con media sanción de Diputados, cuyo debate en Comisiones del Senado se
inició el martes de esta semana.
Cuando hablamos de “hacienda pública” nos referimos a las
entradas y salidas de dineros públicos que el Estado debe administrar como
parte de su responsabilidad para satisfacer las necesidades colectivas.
El presupuesto es el instrumento de programación económica,
financiera y social que prevé de donde obtendrá los recursos para hacer frente
a los gastos, a posibles déficits, a ahorros en inversiones.
Trataremos de tomar algunos datos que creemos son
importantes a la hora de entender qué es lo que se privilegia en materia de
gastos e inversiones, cuáles son las fuentes principales de los recursos y la
política de endeudamiento prevista. Los Cuadros que hemos elaborado con esa
información pueden verse al final de la nota.
Recursos en el presupuesto
En el CUADRO I podemos ver de dónde provendrán los recursos
presupuestados (629.216 millones de pesos) para hacer frente a los gastos. Los
de Seguridad Social representan casi el 30 por ciento del total de recursos,
mucho más que cualquiera de los impuestos considerados individualmente. Lo que
significa que el dinero de la ANSeS será la principal fuente de ingresos.
Recordamos que ese dinero no debería ser considerado parte
de los recursos del presupuesto porque, tal como afirma Eugenio Semino,
Defensor del Pueblo de la Tercera Edad, “los recursos que tiene el sistema de
ANSeS no son parte del presupuesto nacional porque son parte de un sistema de
reparto que debe ser redistribuido entre sus beneficiarios”.
En cuanto a la recaudación impositiva, el IVA (impuesto
indirecto sobre el consumo de todos por igual sin diferenciar entre los más
ricos y los más pobres) sigue siendo la principal fuente tributaria (18 por
ciento del total de tributos), no superada por la suma de la recaudación de los
impuestos a las Ganancias y sobre los Bienes Personales. Estos dos tributos
están en directa relación con las utilidades y el patrimonio personal. Pero
debemos aclarar que a Ganancias lo engrosan las retenciones sobre el sueldo de
los trabajadores en relación de dependencia y de los jubilados/pensionados (que
superan un determinado tope) pero sus haberes no son “ganancias”.
Gastos en el presupuesto
En el CUADRO II se detalla la composición de los gastos
(628.629 millones de pesos) prevista para el año próximo que luego desagregamos
en elCUADRO IV. Vemos que los destinados a Prestaciones de Seguridad Social no
llegan a cubrirse con los recursos que de Seguridad Social se recaudan. Esto
muestra cómo ANSes sigue dando fondos para, como venimos sosteniendo, hacer
frente a conceptos que deberían financiarse con recursos tributarios (pagos de
deuda, planes sociales, subsidios, inversiones, etc.).
Si nos detenemos en el CUADRO IV podemos analizar lo que
porcentualmente significa cada gasto en relación al total presupuestado. El
segundo en importancia es el pago de intereses de deuda pública (55.606
millones de pesos equivalente, según el dólar del presupuesto, a U$S 10.900
millones) que presenta - respecto al de 2012 - un aumento del 23 por ciento
(10.484 millones de pesos más). Además, vemos que por cada 100 pesos que se
gastarán en diferentes áreas, casi 9 serán para pagar intereses de deuda, menos
de 4 para Salud y menos de 8 para Educación.
Entonces estaremos pagando más intereses que lo presupuestado
para el 2011 (36.382 millones de pesos que equivalían, según el dólar de ese
presupuesto, a alrededor de U$S 9.000 millones) y 2012 (45.109 millones de
pesos equivalentes a alrededor de U$S10.200 millones) pero la deuda pública
seguirá en ascenso.
Endeudamiento
En el CUADRO III mostramos las “Fuentes de financiamiento y
las Aplicaciones financieras”. Lo más destacado es que se tomará más deuda
pública de la que se cancelará (61.665 millones de pesos de nueva deuda que
equivale, según el dólar del presupuesto, a 12.100 millones de dólares). Lo
mismo que sucedió en el presupuesto 2012.
Esto ratifica lo que venimos planteando en nuestras notas
sobre el tema de la falacia del desendeudamiento. En primer lugar los números
muestran que, salvo los intereses, la deuda no se paga sino que se refinancia
con nueva deuda y que en cada proceso de este tipo se toma más deuda. Y en
segundo lugar que si no fuera por el nuevo endeudamiento el presupuesto
cerraría con déficit y no con el superávit que se muestra (CUADRO II - 587
millones de pesos).
En este último punto es interesante revisar lo que pasó con
el presupuesto de 2012. Allí se calculó que terminaríamos el año con un
superávit de 1.446 millones de pesos.
Sin embargo, en el presupuesto elaborado para el 2013, se estima que
este año cerrará finalmente con un déficit de 34.217 millones de pesos.
Por otra parte, se ratifica la política de
(des)endeudamiento destinando casi 8.000 millones de dólares al “Fondo de
Desendeudamiento”. Esta cifra también supera la de los presupuestos 2011 (U$S
7.500 millones) y 2012 (U$S 5.700 millones).
Pero, además, en el presupuesto 2013 se prevén otros
endeudamientos que no están incluidos en el cuadro de las Fuentes de
Financiamiento y no suman como deuda (alrededor de U$S 122.200 millones):
• La deuda
adicional para financiar diversas obras públicas autorizada por el presupuesto
2013 (art.36) es de U$S 34.340 millones.
• Las garantías o
avales que toma el Estado sobre deuda de empresas como YPF y Enarsa, entre
otras, por U$S 33.600 millones (art.43).
• Se autoriza a
mantener abierto el Megacanje Kirchner-Lavagna 2005 (art.39 y 40). Son los
llamados “holdouts” (U$S 11.200
millones). También se autoriza a negociar la reestructuración de la deuda con
el Club de Paris (reclamada por U$S 9.000 millones) y a asumir anualmente deudas por U$S 2.000
millones por provisión de combustibles provenientes de Venezuela (art.52)
• Además se
autoriza al gobierno a realizar operaciones de endeudamiento público para
ejercicios futuros que totalizan US$ 32.200 millones de dólares.
Algunos datos más generales
El presupuesto 2013 estima un crecimiento del 4,4 por
ciento, una inflación del 10,8 y un dólar a $5,10. Estas proyecciones han sido
cuestionadas por varios legisladores y economistas por no reflejar la realidad.
En el caso del crecimiento, Claudio Lozano, diputado
nacional de Buenos Aires Para Todos, plantea que es un número no realizable y
que está dado “solo para tranquilizar a los mercados, del mismo modo que se
mintió con la tasa de crecimiento de este año y por la que se pagarían los
cupones del PBI”.
La inflación es la calculada por el INDEC y sabemos que la
real, la que se vive en la calle y se refleja en los aumentos salariales, ha
sido de un promedio de 23 por ciento. Con ese 10,8 por ciento, por el lado de
los ingresos - según afirmó Lozano - “se ocultará una recaudación de 41
millones de pesos”.
En el caso del dólar, se estima que alcanzará los $ 5,00 a
fin de este año. Teniendo en cuenta que comenzó en enero con una cotización de
$ 4,30, la proyección del presupuesto 2013 no llega siquiera a mostrar un
aumento similar.
¿Por qué tienen importancia estos tres elementos? Porque de
ellos se desprenden los cálculos que el presupuesto estima en cuanto a ingresos
y gastos. Si esos datos no son reales es lógico que tampoco lo sería el resto
de los que se presupuestan.
Desde diversos sectores han manifestado que, tal como viene
sucediendo, los ingresos se sobreestiman para no mostrar déficits en los
resultados económicos y financieros. En cuanto a los gastos, se subestiman lo
que provoca tener dinero liberado para ser utilizado en partidas decididas por
el Poder Ejecutivo por fuera de lo aprobado en el Congreso. Lozano denunció que “entre el 2003 y el 2012
pasaron por fuera del Parlamento, gastos por 850.000 millones de pesos, el 43
por ciento del gasto total que se realizó”.
La estimación de la inflación inferior a la real recorta de
hecho el alcance que pueden tener las partidas asignadas a financiar gastos
sociales.
Por otra parte, el presupuesto prevé usar excedentes del
Fondo de Desendeudamiento no solo para pagar deuda (para lo que fue creado)
sino también para financiar bienes de capital (incluida inversiones en YPF,
ENARSA y AR-SAT). Si el INDEC registra
durante el 2012 un crecimiento menor a 3,26 por ciento, el gobierno no estará
obligado a pagar los cupones de Bonos PBI durante el año que viene (como está
presupuestado) y eso le liberaría U$S 3.500 millones para financiar estos
gastos.
También es de importancia que en la norma existe la rebaja
de los subsidios a la energía y el transporte lo que presagia el aumento de
tarifas. Además, las remuneraciones de la administración nacional (empleados
estatales) estiman un crecimiento del 12 por ciento en relación al 2012 muy por
debajo de la inflación real.
Para terminar, esta Ley de Leyes debería ser pensada y
elaborada desde los datos más cercanos a la realidad actual y la que se
proyecta para el próximo año. Como así no ocurre, pierde la utilidad sobre todo
para poder luego exigir rendición de cuentas sobre el uso de los fondos
públicos.
Conocer al menos lo básico de su estructura creemos que
sirve para poder decodificar los mensajes y el relato de un gobierno que
insiste en afirmar que seguimos el camino del desendeudamiento y de la
distribución de la riqueza.

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