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Denuncia - Su expareja la agredió, pero por denuncias
cruzadas terminó ella sin techo y el agresor en la vivienda familiar
La ley de violencia fue usada contra una mujer golpeada
Lorena Benítez fue agredida por su expareja. Si bien la
Justicia actuó restringiendo el acercamiento del agresor, sus familiares
presentaron denuncias cruzadas y hoy es ella la que está en la calle.
Fotografía: 1) Por la quebradura del tabique nasal, se tuvo
que operar, aseguró Lorena Benítez
“Un mes me duró la confianza en el sistema”, dice Lorena
Benítez (38), una mujer que el 5 de octubre, denunció haber recibido una paliza
de parte su expareja y padre de sus tres hijos, que le provocó hematomas en el
rostro y la fractura del tabique nasal.
Su calvario comenzó tal vez antes, pero se desató con la
fuerza de un tornado ese día y desembocó en que hoy sea ella la obligada a
dejar la casa en la que vivía con sus hijos.
Pese a que trabajó toda la vida, debe deambular por distintos domicilios
de familias y amigos, sin tener aún un lugar fijo.
Su historia
Benítez vino de su Pampayasta natal a estudiar Magisterio en
Villa María. De su pueblo conocía a Carlos Angel Torres (43), con quien hace 16
años comparte la vida.
De esa unión nacieron
los tres hijos de la pareja, la mujer de 16 años y dos varones de 14 y 10.
“En realidad, él siempre fue violento. Una vez, porque dijo
que yo me estaba poniendo pesada, tiró al suelo la mesa en la que estábamos
todos comiendo”, dijo.
En otra oportunidad, le dio un cabezazo porque ella había
decidido separarse hace unos siete años atrás.
“Yo siempre lo justificaba, pensaba que había cosas que lo
ponían mal y decía: ‘Eso lo raya’ o ‘se levantó con el pie izquierdo’”.
Pero el 5 de octubre, fue más lejos de lo imaginable. “Yo
llegué a mi casa y él me recriminó que había usado el auto. Sin discutir, le
entregué las llaves y me calzó tres trompadas. La última me hizo caer y golpear
contra algo. Yo me vi en el suelo, llena de sangre”, recordó.
Lo peor fue cuando la hija mayor, al escuchar los ruidos, se
despertó. “En un segundo él se hizo la víctima y le dijo que yo estaba
borracha, que me había caído por eso”, relató.
Sabía que ese límite no podía dejarlo traspasar e inmediatamente
llamó a sus amigas y se fue a la Policía a radicar la denuncia. De ahí al
Hospital a recibir las curaciones. “Me hicieron unos puntos en la nariz y
después una placa, donde me confirmaron que tenía el hueso quebrado, además de
los traumatismos en ambos ojos producto de las trompadas. Por la quebradura
tuve que operarme, dado que me había quedado el tabique desviado y no podía
respirar”, agregó.
Hizo lo que se debe hacer en estos casos. Denunció y logró
que su expareja tuviera una orden de restricción para que no pudiese acercarse
al hogar conyugal.
“Sentí un alivio porque entendí que la Justicia protegía a
las mujeres golpeadas. Yo les dije en Tribunales que vivíamos en una casa que
es propiedad de mi suegra y me dijeron que en lo inmediato no me hiciera
problema, porque un juicio de desalojo dura bastante. Yo trabajo como portera
en una escuela y sabía que tenía que comenzar a alquilar. Obvio que no me
importaba si eso significaba vivir en paz, pero necesitaba tiempo”. Poco le
duró la ilusión.
La trampa
Pasó un mes y medio de aquella brutal agresión, cuando su
suegra -propietaria de la vivienda- llegó a la casa y les dijo que se iba a
quedar a vivir allí. Pidió unas llaves y a los tres días, un oficial de
Justicia, el mismo que había presentado la orden de restricción contra su
expareja, tocó el timbre para decirle que la suegra la había denunciado por
maltrato y que en consecuencia ahora era ella quien debía dejar la casa.
Se fue sin nada. Desesperada, sin saber a dónde ir y sin
entender que había caído en una trampa. “En Tribunales no averiguaron si era
verdad lo del maltrato que denunció mi suegra, algo que no ocurrió. Tampoco
supieron que ella no vivía en esa casa, aunque fuera la propietaria. Estuvo
todo armado para sacarme de ahí”.
Cabe señalar que la Justicia tiene en la ley de violencia de
género una herramienta para actuar con celeridad frente a estas denuncias.
Esto permite dictar en cuestión de horas la orden de
restricción y prohibición de acercamiento del supuesto agresor. Se hace sin ahondar
en la denuncia, dado que es una medida que procura prevenir mayores males para
las víctimas de violencia doméstica.
Luego de esa medida, tienen que citar a una audiencia, donde
comienzan a investigar la denuncia.
“La audiencia a la que me citaron cuando denuncié a mi
marido me la dieron a los 10 días. Pero no se pudo concretar porque había
asamblea de los trabajadores. Ahora, estoy citada a la audiencia por la
denuncia de mi suegra, pero es recién en febrero”, informó Lorena Benítez.
Es claro que la misma ley que la liberó de la presencia del
agresor fue usada un mes después en su contra para dejarla en la calle.
¿Y mientras tanto?
En este lapso, Lorena con su hija mayor deambulan por
distintos hogares. “Mi mamá vive en un monoambiente, así que paramos ahí cuando
ella está trabajando. Después vamos a casas de amigas”, señaló.
Ahora encontró un lugar para alquilar, algo que pensaba
hacer con más tiempo. “Me encuentro con otro problema, porque si bien toda la
vida trabajé, siempre pagué cuentas o compré cosas para la casa. Hoy no tengo
ni una colchoneta para llevar a la nueva casa”, argumentó.
Se agolpan las palabras para entrelazar el relato de lo que
vivió con los temores por el futuro. Uno de sus principales miedos es que
“pongan a los chicos en mi contra”.
Por lo pronto, muestra algunos comentarios de su expareja en
Facebook, en el que la descalifica. “Dice que me operé la nariz por estética,
me trata de cualquier cosa. Ojalá que haya justicia”, deseó.
Se animó a hacerlo público después de ver la valentía con
que Vanesa Bertotto, otra mujer agredida por su expareja -Diego Pujol, hoy
demorado en la Comisaría- y para que “no haya más personas que justifiquen el
accionar de los violentos”. Y también, para que la Justicia le dé una respuesta
a la pregunta acerca de por qué la dejaron en la calle, cuando fue ella la que
sufrió los golpes. Hasta ahora, a esa respuesta no la tiene.

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