Un Informe sobre Publicidad Oficial en medios audiovisuales
en los años 2010 y 2011 da cuentas del impacto de la pauta de distintos gobiernos
(nacional, de la Provincia de Buenos Aires y de la Ciudad de Buenos Aires) y de
la eficacia de los minutos gratuitos de los que gozaron los partidos políticos,
en el marco de la campaña electoral presidencial 2011 en los medios
audiovisuales del AMBA. El estudio es comparativo y refleja similitudes en el
criterio de distribución de la pauta oficial por parte de los gobiernos de
Cristina Fernández de Kirchner, Daniel Scioli y Mauricio Macri. Una nota de
Sebastián Lacunza en Ambito Financiero consigna que el análisis, elaborado por
Martín Becerra para Poder Ciudadano, evidencia que "la Casa Rosada casi no
pautó avisos en los principales canales del Grupo Clarín y que el Gobierno de
la Ciudad hizo lo propio con Canal 9 y el estatal Canal 7, que son tan críticos
a Macri como los primeros lo son a Cristina Kirchner". El documento revela
que la arbitrariedad del manejo de recursos canalizados como "publicidad
oficial" es un rasgo común a distintas formaciones políticas (Frente para
la Victoria, PRO, entre ellas), que la discrecionalidad de los gobiernos es tal
que la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires asignó a auspicios del
cantautor Ricardo Montaner la segunda campaña en volumen de recursos y minutos
durante 2011 y que ello representó diez (10) veces más que la inversión
realizada por la administración de Daniel Scioli en campañas de vacunación, que
si bien el gobierno de Cristina Fernández y el de Macri discrepan en los
beneficiarios de su publicidad oficial (porque la manejan según el criterio de premios
y castigos), sin embargo hay grupos mediáticos que saben aprovechar
simultáneamente la asignación de pauta del gobierno nacional y del de la ciudad
de Buenos Aires, como el Grupo Hadad, que la eficacia de la publicidad
"electoral gratuita" tiende a diluirse por los montos y volúmenes
involucrados en pauta oficial y que la mayoría de las administraciones es
reacia a brindar datos en un formato legible para que se pueda controlar el
destino de su gasto en propaganda. El Informe Completo puede descargarse en el
sitio de Poder Ciudadano y también acá:
http://mbecerra.blog.unq.edu.ar/modules/docmanager/view_file.php?curent_file=71&curent_dir=12
Ambito Financiero, 14 de marzo de 2012, tapa y página 10
Nación y Ciudad, unidas por la publicidad oficial
Por: Sebastián
Lacunza
Un estudio comparativo sobre el manejo de la publicidad
oficial por los Gobiernos de Cristina de Kirchner y de Mauricio Macri refleja
nítidas similitudes entre ambas administraciones en cuanto a su criterio de
distribución.
El análisis fue elaborado por el docente de las
universidades de Buenos Aires y Quilmes Martín Becerra para la organización
Poder Ciudadano, y se aboca al reparto publicitario oficial en radio y
televisión entre los meses de mayo y octubre de 2011, en coincidencia con la
pasada campaña electoral.
Una de las conclusiones más evidentes del informe titulado
Quid pro quo (algo a cambio de algo) finalizado en enero pasado, dado a conocer
esta semana y que basa su análisis en la distribución de minutos publicitarios,
es que la Casa Rosada casi no pautó avisos en los principales canales del Grupo
Clarín, TN y el 13, y que el Gobierno de la Ciudad hizo lo propio con Canal 9 y
el estatal Canal 7, que son tan críticos a Macri como los primeros lo son a
Cristina de Kirchner.
En cuanto a las radios, el informe de Poder Ciudadano
resalta un privilegio de la distribución de la publicidad nacional hacia La
Red, del grupo Vila-Manzano-De Narváez, y de la pauta porteña hacia radio
Mitre, del grupo Clarín, también beneficiada con los avisos de la provincia de
Buenos Aires. En ambos casos absorbieron muchos más minutos que otras emisoras
que las superan en rating, si se pretende seguir una lógica de mercado, lo que,
por otra parte, no es lo recomendado por organizaciones internacionales que
bregan por la pluralidad informativa. Otros destinatarios de la propaganda de
la administración nacional y de la Capital son el canal de noticias C5N y las
radios del grupo Hadad (ver gráfico).
La auditoría ilumina parte del mercado publicitario más
importante de la Argentina, que es el televisivo. En 2010, según la Cámara
Argentina de Anunciantes, la TV se llevó el 47% del total invertido en
publicidad en el país. Los medios analizados fueron los cinco canales de aire
(Trece, Telefé, Nueve, Siete y América) y cinco de noticias (TN, C5N, Crónica
TV, Canal 26 y América 24). En cuanto a las radios, las incluidas en el trabajo
fueron las AM Diez, Mitre, Continental y La Red (primeras en rating en ese
orden), y las FM 100, Pop, Rock and Pop, Metro, Vale y Mega (las tres primeras
se alternan en el liderazgo).
Si bien el estudio se centra en los criterios publicitarios
de la Nación y la Capital Federal, también brinda detalles sobre la
administración de Daniel Scioli. Su Gobierno repartió en 2011 su propaganda en
forma bastante equitativa en todos los canales de televisión, aunque también
benefició a la principal radio del grupo Clarín, Mitre, con el doble de minutos
destinados a Radio Diez, que tiene el 60% más de audiencia. Sin embargo, la
administración provincial privilegió a la emisora Vale, del mismo grupo que
Diez, por sobre otras FM. Un dato llamativo del gasto de Scioli es que el
segundo eje temático en el que más invirtió en difusión fueron los recitales
del cantante Ricardo Montaner, apenas por detrás de la campaña recaudatoria de
ARBA.
El Gobierno nacional, con la inercia de la aceleración del
gasto no bien asumió Néstor Kirchner en 2003, multiplicó por tres el
presupuesto publicitario entre 2008 y 2010, desde cerca de $ 400 millones a $
1.224,7 millones (de ellos, $ 645,6 millones fueron para Fútbol para Todos).
Del lado de Macri, en su primer año en la Ciudad, saltó a casi $ 100 millones y
elevó el monto a $ 154,7 millones en 2010. En 2006, bajo la gestión de Jorge
Telerman, el gasto creciente había sido menos a $ 60 millones.
El texto de Becerra cita que la pauta de la Casa Rosada,
incluido Fútbol para Todos, representó el 9% de la torta publicitaria pública y
privada de 2010, que totalizó $ 12.180 millones, mientras que el presupuesto
porteño alcanzó a un 1%. Entre los privados, las marcas de Unilever alcanzaron
5% del total, y las de Procter and Gamble, 4,5%, según datos de la Cámara
Argentina de Anunciantes y BrandConnection.
Si bien, en términos absolutos, la inversión en propaganda
de la Nación fue nueve veces superior a la de la Ciudad, ésta duplicó el gasto
publicitario en relación con el presupuesto general con el que contaba en 2010.
El Ejecutivo nacional destinó un 0,37% de los $ 326.615 millones previstos en
las partidas nacionales, incluida la ANSES. Su par capitalino derivó a la
publicidad un 0,8% de los $ 18.990 millones establecidos en el Presupuesto
general.Medido en términos de gasto por habitante, el Gobierno de la Capital
Federal también llevó ventaja, con $ 53,54 anuales, frente a $ 30,6 de la
Nación. El análisis de Poder Ciudadano remarca las dificultades para obtener la
información, no sólo de los ejecutivos de la Nación y la Ciudad sino de todas
las administraciones en general. Ante el requerimiento de la ONG, muchas
provincias no entregaron los datos básicos, y otras brindaron estadísticas
confusas que impiden contabilizar, por ejemplo, pagos específicos a periodistas
y productoras. Ese sesgo fue salvado en el informe al auditar los minutos de
propaganda emitidos.
Algunos gobiernos han ensayado, con distinta pericia y
objetivos, legislaciones específicas sobre publicidad oficial, como los de las
provincias de Tierra del Fuego y Río Negro, y los municipios de Morón, Carlos
Paz, Alta Gracia y Bariloche; por su parte, recuerda el estudio que Macri vetó
una norma al respecto aprobada por la Legislatura en 2009. El informe de
Becerra concluye que el patrón de la arbitrariedad se extiende a casi todos las
administraciones: nacional, provinciales y municipales, y menciona el peso de
la pauta en medios porteños de algunos gobernadores y exgobernadores
provinciales con voluntad de proyectar candidaturas.
Becerra, experto en el negocio de las telecomunicaciones en
América Latina, rescata dos aspectos básicos establecidos por la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Por un lado, la Declaración de
Principios sobre la Libertad de Expresión remarca que «la asignación arbitraria
y discriminatoria de publicidad oficial y créditos oficiales atentan contra la
libertad de expresión». Dicho esto, la CIDH se ocupó de aclarar que la solución
no es seguir la lógica de mercado, dado el poder distorsivo que muchas veces
tienen los medios líderes por sus vínculos y conexiones. La Relatoría para la
Libertad de Expresión del organismo remarcó en 2004 que «la publicidad estatal
con frecuencia ofrece medios a voces que, sin la ayuda financiera del Estado,
no podrían sobrevivir. La creciente consolidación de la propiedad y la propiedad
cruzada de medios de comunicación significa que los periódicos y las estaciones
de radio y televisión más pequeños enfrentan una competencia cada vez más
fuerte por los ingresos de la publicidad disponible». El dictamen también
destacó que «la publicidad estatal puede compensar los vastos recurso de la
comunicación controlados por intereses empresariales o por los círculos
financieros, pues pueden ampliar la voz de periodistas y medios de comunicación
locales, de los medios más pequeños y de los que critican a las empresas».
De lo establecido por la CIDH se desprenden aristas
complejas a la hora de debatir sobre publicidad oficial. Una de ellas es el
poder ejercido por los diversos presupuestos de los gobiernos nacionales,
provinciales y locales, y otro es la posición privilegiada de los grandes
multimedios, que absorben pautas de cada uno de ellos para sus filiales en
radio, TV, web y gráfica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Envíe su consulta, contestaremos a la brevedad en el horario de Lunes a Viernes de 09 a 19hs.
Saludos cordiales.