Hoy hay elecciones en el Sindicato de la Alimentación. Es un hecho histórico, porque toda la oposición al burócrata de Daer pudo unirse y plantear una gran lista que, independientemente del resultado, marcará la cancha.
Que alegría para el pueblo la verdad. No todo es sectarismo y delirancia. Hay una oposición que se une y organiza.
Algunas notas de medios de comunicación y otros de partidos políticos.
Elecciones
Los afiliados al Sindicato de Trabajadores de la Industria
de la Alimentación (STIA), participan desde las 10 horas de las elecciones para
renovar al Consejo Directivo de esa organización sindical.
Según informó a Télam la presidenta de la Junta Electoral
que fiscaliza los comicios, María Elena Cristina, "las elecciones se
iniciaron con absoluta normalidad en las empresas y en la sede sindical".
La responsable del cuerpo que tendrá a su cargo el acto
electoral, informó que "están habilitados para sufragar alrededor de 6.000
trabajadores y sólo se presentaron dos listas; Verde y Bordó.
La lista Verde que representa el oficialismo, propicia la
reelección del actual secretario general, Rodolfo Daer, quién será secundado
por Ramón Molina en la secretaría adjunta; Lidia Crespo en Gremiales; Silvia
Villareal en la administrativa y Héctor Mendoza en la Tesorería.
Por su parte, la Bordó lleva al delegado de Kraft
(ex-Terrabusi), Javier Hermosilla como secretario general; a Catalina Balaguer
en la adjunta; Mercedes García en la gremial; Rodolfo Vidal en la
administrativa y Ramón Bogado en la tesorería.
En un intento por retrasar las elecciones, la lista Bordó
realizó dos presentaciones judiciales para impugnar los comicios por presuntas
irregularidades, que fueron desestimadas por la justicia en primera y segunda
instancia, según informó la Junta Electoral.
Los comicios, que comenzaron a las 10 y se desarrollan en
las empresas con más de 10 trabajadores y en la sede sindical de Estados Unidos
1532, finalizarán a las 18 horas.
Blog de los trabajadores de la empresa
Elecciones en la Alimentación
El 10 de mayo de 2012 para barrer a Daer del STIA votá a la lista Bordó.
En el gremio de la Alimentación, los clasistas somos parte
de la lista Bordó que en las próximas elecciones de mayo, vamos a enfrentar al
jerarca sindical Rodolfo Daer. Desde la Agrupación 1º de Mayo te proponemos, un
puesto de lucha para organizarnos y defender los intereses de todos los
trabajadores en camino de recuperar con independencia y para el clasismo los
sindicatos, comisiones internas y cuerpos de delegados para que estén al
servicio del conjunto de todos nuestros compañeros.
Programa acordado por la lista Bordó:
- Aumento salarial del 40% en estas paritarias, en el camino
de un salario acorde a la canasta familiar.
- 40 horas semanales de trabajo sin rebaja salarial.
- Emergencia ocupacional sin suspensiones ni despidos.
- Reincorporación de los trabajadores despedidos en el 2009
en Kraft.
- Pase a planta de los trabajadores tercerizados y
contratados.
- Jardines maternales en todas las fábricas de la
alimentación.
- Igual salario por igual trabajo para las compañeras.
- Basta de pagar impuesto a las ganancias y que paguen el
salario familiar y la ayuda escolar.
- Elección de delegados por sector en todas las fábricas.
- Que en estas elecciones voten todos los trabajadores de la
alimentación.
- No al 2% "solidario" que le sacan a los no
afiliados.
- Bajar al 2% la cuota sindical de los afiliados.
- Obra social digna. No al vaciamiento de la misma.
- Repudio a los despidos en Molinos y en Frigor.
- Por la unidad de todos los trabajadores de la
alimentación.
- Por un salario acorde a la canasta familiar.
En el corazón del proletariado industrial
Fecha: Jueves 10 de mayo de 2012
Por: Lucho Aguilar
La elección en el Sindicato de la Alimentación es mirada con
atención por propios y extraños. Es que involucra a uno de los sectores
capitalistas con más “pasado, presente y futuro en el país”, según dicen las
mismas patronales.
Las empresas de la alimentación históricamente ocuparon un
lugar de peso en el capitalismo dependiente argentino. Favorecido por los
precios de nuestras materias primas, los grupos burgueses locales apostaron a
esta industria (Pagani, Pérez Companc, Reyes Terrabusi, Bunge & Born, Blaquier).
La defensa de sus negocios no tuvo reparos, por eso auspiciaron los golpes
militares. Es que sus trabajadores – no sólo del STIA sino de otros gremios de
la actividad – fueron protagonistas de las grandes gestas de la clase obrera.
Desde los ingenios del Noroeste, hasta las plantas de harinas y golosinas de la
Zona Norte.
Con la extranjerización de buena parte de la industria en
los ’90, muchas de las grandes plantas quedaron en manos de las multinacionales
(Kraft, Pepsico, Cadbury, Nestlé). Aprovecharon los precios de remate y la
“mano de obra barata” que conquistaron Rodolfo Daer y Funes de Rioja. En su
honor, el primer convenio flexibilizado fue el del STIA, que quitó algunos
obstáculos para la ganancia empresaria a cambio del aporte solidario para la
burocracia. Sin embargo, la izquierda clasista, con un trabajo paciente pero
sin pausa, logró estructurarse en las plantas de la Zona Norte del Gran Buenos
Aires. Desde allí conquistó las comisiones internas de dos grandes fábricas
como Pepsico (2001) y Kraft (2009), y organizó la Agrupación Desde Abajo para
extenderse en el gremio. El conflicto de Kraft de 2009 marcó un quiebre, y
motivó la intervención de la Embajada de EEUU, la CGT y los gobiernos nacional
y provincial, que ordenaron la represión.
Decisiones corporativas
Con la interna en manos de militantes del PTS junto a otros
integrantes de la agrupación Desde Abajo, el 2010 y 2011 fueron los años del
‘efecto Kraft’ en las paritarias nacionales. Los paros en la ex Terrabusi y en
Pepsico y los cortes en la Panamericana confluyeron con la lucha de los obreros
de Arcor Córdoba, imponiendo el 35% de aumento que rompió el techo salarial que
habían acordado la UIA, la CGT y Cristina. Se empezaron a poner nerviosos. En
un gremio que involucra a 80 mil trabajadores a nivel nacional, con empresas
claves, no se trataba sólo de una cuestión de porcentajes. Como analizaban los
diarios, “voceros de las industrias de alimentos reconocían que la intención de
aceptar este año un alza salarial se debe fundamentalmente a la decisión
corporativa de reforzar la posición dentro del gremio de la actual conducción
de modo de hacer frente al sembradío fértil de comisiones internas de izquierda
que se están multiplicando al estilo Kraft” (Ambito Financiero, 2011).
Crecimiento
La industria de la alimentación, en manos de grandes
multinacionales que quieren convertir sus fábricas en mataderos, y oligarcas
“nacionales” que tienen manchadas las manos de sangre obrera, creció como nunca
durante el gobierno “nacional y popular”: más de un 30% desde 2003, con las
ventajas de la devaluación, la precariedad laborar y las “ventajas
competitivas”. Según anuncia el propio Funes de Rioja, “las exportaciones
rondaron los 28.000 millones de dólares en el 2011, a 184 países. La Argentina
es el primer exportador en rubros como alfajores, limones, aceite de soja,
yerba mate y mosto de uva, y el primer productor de caramelos, limón fresco y
yerba mate. Trabaja al borde de la capacidad instalada, con una ocupación
cercana al 78%. Así, la expansión de aquí en más requerirá ampliación y
plantas, con desembolsos que Copal estima en el orden de los 1.500 millones de
dólares” (Noticias Argentinas, 2012).
Los datos del capo de la cámara patronal exceden al
sindicato de la Alimentación, es cierto, pero confirma que se trata de un
sector estratégico de la industria argentina, y que tiene como uno de sus
epicentros la Zona Metropolitana donde se realizan estas elecciones. El
resultado final estará mediado por el fraude que prepara la burocracia, alienta
la patronal y avala el Ministerio. Pero no detendrá el desarrollo de una
corriente clasista que también tiene su “pasado, presente y futuro”. Una
corriente que demostró cómo aprovechar las posiciones conquistadas para
intervenir con una política independiente, en luchas nacionales que involucran
a grandes sindicatos y decenas de miles de trabajadores.
El PTS y la Agrupación Desde Abajo están empeñados en
continuar esa tarea.
La visión de Ambito Financiero.
Para peor, hoy Alimentación tiene elecciones en las que la
izquierda dura amenaza seriamente al peronismo ortodoxo.
El gremio de la alimentación STIA vivirá hoy su día más
importante en décadas. Por primera vez, no sólo dentro de ese gremio, sino en
la historia del sindicalismo peronista desde 1983, una agrupación de izquierda
dura podría complicar la continuidad de un ortodoxo alineado dentro de los
"gordos".
Será cuando la lista Bordó, que agrupa a representantes de
las comisiones internas deKraft, Stani, Pepsico y Felfort, entre otras, se
enfrente a la clásica lista Verde deRodolfo Daer. Éste confía en retener su cetro.
Pero desde la agrupación de izquierda se asegura que el resultado será otro.
Mientras tanto, ambas listas compiten por quién pide el aumento salarial más
alto, buscando votos para esta jornada. Así se llega a un reclamo de hasta un
40%, un récord para las atomizadas paritarias de este año.Mientras tanto, las
plantas trabajan hoy alteradas. Los empresarios confían en que una vez
terminadas las elecciones de hoy, la calma volverá a las fábricas y la
racionalidad también a los reclamos salariales.
Alimentación: gana la Bordó y ganamos todos
Partido Obrero
Cuando salga este periódico estarán votando los compañeros
del Sindicato de la Alimentación. En ella se presenta contra Daer, la Lista
Bordó encabezada por Javier Hermosilla, de la interna de Kraft, en un frente de
la izquierda del gremio (PTS, PCR, PSTU y activistas independientes). Los
tramos finales de la campaña han mostrado varias cosas.
En 2004, la interna de Kraft -encabezada en aquellos
momentos por Bogado, del PCR- sacó un 15% de los votos, pero en un marco
disperso de tres listas; una escisión de la burocracia captó la mayor parte del
voto opositor. Hoy, la polarización es neta: el clasismo unido contra la
burocracia de Daer. El odio a la burocracia es enorme. El frente clasista reúne
a las internas de Kraft, Felfort, Bonafide y Pepsico, más activistas de Stani y
otras plantas.
Por otro lado, todo el gremio fue conmovido por la huelga
general de Arcor en 2010, que arrancó un 35% de aumento salarial. Mostró la
capacidad de las organizaciones de fábrica para quebrar la parálisis de la
burocracia. Esto explica que ahora Daer, para sobrevivir a las elecciones,
reclame un aumento del 40% en las paritarias. Los obreros no desconocen, sin
embargo, que el reclamo de la Federación es de 5.000 pesos para el básico, lo
que representa un 28%.
En medio de la campaña y de la paritaria, la burocracia ha
dejado pasar despidos en Molinos y en Frigor. La patronal se ha presentado en
las paritarias con un planteo de ajuste. La victoria de la Bordó plantea de
inmediato en un plan de lucha.
La burocracia de Daer -el ex secretario de la CGT de los
“gordos”- ha estado dilatando las elecciones de delegados en Stani, donde hace
dos años sus seguidores ganaron apenas por 40 votos.
Los Bordó estima ganar en las plantas representadas en la
lista. El problema es que se vota en 90 fábricas y la afiliación es baja,
incluso en Kraft, donde hay 2.000 obreros y no más de 600 afiliados.
La Bordó ha estado denunciando que el padrón definitivo
incorpora 800 inscriptos nuevos, que votarán en la sede del sindicato; es
decir, fraude. Todo hecho fuera de término: Daer es el candidato de la
patronal, de Tomada y de Cristina.
El Partido Obrero apoyó la Lista Bordó sin reservas por
medio de una campaña de propaganda y de agitación.
Gana la Bordó y ganamos todos.

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