En el año 1977 el ejército ejecutó miles de desapariciones,
entre ellas las de abogados y militantes jurídico-políticos que son conocidas como
“la noche de las corbatas”. Esto ocurrió en varios puntos del país.
A 35 años de lo anterior, en momentos en que se condena a
Videla y socios por algunos de los delitos que cometieron durante la dictadura
conviene que nos detengamos a pensar en este tema justo hoy que se conmemora el
“día del abogado laboralista”.
No será objeto del presente describir las condiciones de
detención ni las torturas recibidas. La intención es recuperar la memoria sobre
las razones.
¿Por qué secuestraron a abogados? Porque defendían obreros y
sindicatos. Norberto Centeno, el más conocido, era abogado de la U.O.M. (Unión
Obrera Metalúrgica) y de la CGT, aparte de ser diputado nacional. Fue el
principal recopilador de la Ley de Contrato de Trabajo, que la dictadura
reformaría rápidamente para dejar a los obreros sin base de defensa legal. ¿Qué
sería de nuestra LCT si no le hubieran “podado” todo lo anterior?
El modelo que impone la LCT en el año
1.974, elaborada por el Dr. Centeno, puede ser criticada en algunos aspectos:
no es perfecta. Está la exclusión de algunos trabajadores y los límites que
imponía la correlación de fuerzas. Incluso podemos tener diferencias
ideológicas con ese tipo de elaboraciones, pero no por ello podemos dejar de
destacar la importante labor militante realizada.
Los militares y sus socios civiles tenían un objetivo claro:
disciplinar a la clase trabajadora que era la protagonista más importante en la
confrontación con la voracidad de los grupos económicos trasnacionales y de la
burguesía local. Se calcula que más del 68% de los desaparecidos son
trabajadores, delegados, integrantes de comisiones internas, militantes, y los
abogados jugaban un papel importante en la disputa por garantizar los derechos
de los trabajadores durante el período constitucional y en la dictadura
militar. También acompañaban a las familias de los detenidos en los habeas
corpus.
La dictadura se encargo de enfrentar la legislación
protectora de los trabajadores a través de torturas y desapariciones. Pero no
consiguió frenar la lucha de millones de argentinos.
Por todo lo anterior, la Asociación de Abogados Laboralistas
de la Argentina instituyó el día 7 de Julio como “Día nacional del abogado
laboralista” en conmemoración del aniversario de la muerte del Dr. Centeno, y
la Federación Argentina de Colegios de Abogados de la República Argentina
(F.A.C.A) declaró el día 6 de Julio de cada año, como el de los “Abogados víctimas
del terrorismo de estado”.
Recapitulando, entendemos, como abogados, que no podemos
transformar la realidad a través de la jurisprudencia, ni solamente con buenas
leyes. Sin organizaciones sindicales representativas de los trabajadores no se
puede modificar la distribución de la riqueza. Para ello son fundamentales los
sindicatos. Pero es importante que cada comisión interna, incluso cada
trabajador particular, pueda tener acceso al derecho que lo asiste. Ni hablar
de los millones de casos de trabajadores que hoy están sin registración, o mal
registrados, cobrando sueldos miserables, etc. El gran foco debe estar en la
distribución de la riqueza, tan olvidada en tiempos kirchneristas.
Es interesante conocer que el Dr. Centeno, correntino de
nacimiento, se recibió de abogado en la Universidad
de La Plata y la "Revolución fusiladora" lo encarceló en 1960. La
lista de los letrados secuestrados el “día de las corbatas” está compuesta,
además de Norberto, por: Salvador Manuel Arestín, Raúl Hugo Alaiz, Camilo
Ricci, Carlos A. Bozzi y Tomás J. Fresneda. Los abogados que defendemos a los
trabajadores y que apostamos a la organización colectiva no olvidamos, no
perdonamos, no nos reconciliamos.

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