COMUNICADO APDH ROSARIO
La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Rosario
(APDH Rosario) quiere hacer públicas algunas consideraciones respecto del
alegato defensista presentado en la causa Feced II por el Dr. Juan Antonio
Tobías, abogado de los represores Olazagoitía, Torres y Altamirano y Director
de la Unidad de Letrados Móviles para IMPUTADOS DE DELITOS DE LESA HUMANIDAD
del Ministerio Público de Defensa de la Nación, esperando que el mencionado
profesional, no haya recibido instrucciones de parte de la Defensora General de
la Nación para ensayar este tipo de defensas. El abogado, Dr. Juan Antonio
Tobías, se refirió al asesinato de los hermanos Céspedes Chung como un presunto
enfrentamiento, desconociendo qué significaba alegar un “enfrentamiento” en
pleno Plan Sistemático de Represión Ilegal.
Manifestó también que no está probada la alevosía (puesta en
estado de indefensión) en ambos homicidios. La defensa oficial no puede
desconocer qué significaba cuando durante el plan sistemático se hablaba de
“enfrentamientos”: Eso es ideológico, no técnico Siguió, alegando que los
testigos no mienten, apelando a lo que él llama la “psicología de los
testigos”, para restarle valor a sus valientes dichos. Es muy grave porque se
trata de la defensa pública. Dijo el abogado Juan AntonioTobías, defendiendo a
los genocidas: “Los testigos no son mendaces, es una cuestión de psicología del
testimonio” Es decir, los testigos no mienten pero no les creemos. Insulta
nuestra inteligencia creyendo que con sólo decir a cada rato que no se trata de
invocar mendacidad, salva el hecho de que en cada análisis, sólo manifiesta lo
que él llama “contradicciones” , pero que en la trascendencia que la defensa
pretende darles, se están interpretando como mentiras lisas y llanas. También
manifestó que en el peor de los casos, el Art. 10 de la ley orgánica de Policía
de la Provincia de Santa Fe autorizaba a los policías a detener por
averiguación de antecedentes, ensayando una defensa de su representado el
“Conejo” Torres. Tamaño desmadre, intentando teñir de legalidad los secuestros
de la Dictadura, durante la implementación del último Genocidio Nacional, es
una ofensa grave a la Memoria Colectiva.

















