SOCIEDAD › LA CAMARA DE DIPUTADOS URUGUAYA APROBO EL
PROYECTO SOBRE ABORTO
Voto ajustado para un derecho
La iniciativa fue sancionada por 50 votos a favor y 49 en
contra. Despenaliza el aborto hasta las 12 semanas, aunque la mujer debe
cumplir ciertos requisitos. El proyecto ahora debe volver al Senado, donde se
descuenta la aprobación.
Con un ajustado margen, ayer se aprobó un proyecto que
regula los abortos en Uruguay mientras se siga una serie de requisitos. La
discusión implicó golpes bajos, una diputada embarazada de siete meses que
habló en nombre de su futuro bebé e imágenes de ecografías. El resultado de la
votación fue 50 a favor, 49 en contra. Varios legisladores del oficialismo, que
no acompañaban el proyecto, se ausentaron para no trabar la salida de la ley.
“Estamos frente a un castillo de argumentos demagógicos”, dijo el diputado
colorado Fernando Amado, quien no votó porque estaba a favor pero su partido
exigía oponerse. “Nos parece que es un deber del Estado brindar las condiciones
necesarias a mujeres que toman esta decisión”, dijo el oficialista Luis Puig.
El proyecto aprobado es más restrictivo que el enviado desde
el Senado porque no había consenso para aprobarlo en Diputados. Fue elaborado
por el legislador del Partido Independiente Iván Posada y ampliado en una
comisión especial presidida por el oficialista Juan Carlos Souza. Dispone que
no se penalizará a la mujer que desee abortar si se entrevista con un equipo de
al menos tres profesionales, quienes le informarán los riesgos, alternativas y
programas de apoyo social a la maternidad o de adopción. Luego tendrá que
esperar cinco días y si ratifica su voluntad de abortar, el sistema de salud,
público o privado, deberá realizárselo.
“Este proyecto opta por un camino intermedio, la senda del
menor mal ante valores en conflicto, y nos recuerda que la salida civilizada
cuando la humanidad ha enfrentado situaciones de esta naturaleza siempre ha
consistido en apelar a la participación de terceros que tomen en cuenta todos
los aspectos involucrados”, explicó Posada.
Afuera del Parlamento, pese a los nueve grados de
temperatura, integrantes del grupo Mujeres y Salud en Uruguay (MySU)
protestaron desnudas y pintadas de naranja. Pidieron que se legalice el aborto.
Alejandra López, codirectora de MySU, explicó que no se
despenaliza el aborto “porque se lo mantiene como delito en el Código Penal”.
Otro punto criticado es que sólo se permite la interrupción hasta las 12
semanas de gestación y en casos de violación, peligro para la salud de la mujer
o malformación del feto incompatible con la vida extrauterina hasta las 14.
Algunos de los que votaron a favor durante las 14 horas que duró el debate
dijeron que lucharán para legalizar el aborto y terminar con algunas de las
restricciones que surgieron en la Cámara de Diputados.
“Voto convencido, no porque sea el proyecto ideal, lo hago
porque es un avance fantástico respecto de lo que tenemos hoy”, sintetizó el
frenteamplista Horacio Yanes, quien aseguró haber recibido “miles de mails”
para presionarlo, algunos de instituciones religiosas. “En nombre de Dios, vi
religiones bendecir armas en las guerras”, contraatacó y luego se burló de los
discursos “provida”: “Los que hablan de ‘matar’ a un feto son los mismos que
dicen: ‘Si me roban el plasma puedo matar a uno’”.
Luego afirmó que la votación sirve para sacar “un manto de
hipocresía”.
Yanes fue interrumpido por su compañero de banca, Alfredo
Asti, quien afirmó que esta ley complementa la de salud reproductiva “con
políticas de Estado, información de alternativas, y genera una postura más
válida que tomar la decisión en forma ilegal”. Asti agregó que el Estado debe
reconocer lo que pasa para poder intervenir y por eso se busca “cortar el
beneficio” del que gozan quienes practican abortos en la clandestinidad. “La
maternidad es acto deseado, no un acto físico, médico o biológico”, dijo al
finalizar su intervención.
De esta manera, Asti rechazó lo dicho por el diputado del
Partido Nacional Pedro Saravia y su colega María del Carmen Pereira, que
pidieron mostrar un video donde se veía un embrión de seis semanas y otro de
once. “Ahí lo van a ver cuando nos está saludando con su manito”, dijo la
diputada sobre el embrión de “un centímetro”. Más tarde, los opositores al
proyecto expusieron un documental de National Geographic sobre el curso de un
embarazo. “Si tenemos derecho a decidir sobre la vida del otro, por qué no
tenemos pena de muerte”, dijo Saravi.
Por su parte, el oficialista Jorge Pozzi se desmarcó de las
acusación de los “provida”: “Los que vamos a votar por esta ley estamos a favor
de la vida. Lo que queremos preservar, cuando una mujer o una pareja, en su más
honda intimidad, tienen que tomar esa tremenda decisión de abortar, a veces por
las mil y una cosas que pasan, lo que queremos hacer es darles todas las
garantías que ofrece el sistema de salud en Uruguay, que se practique con todas
las garantías, no tomando pastillas sin saber cómo funcionan o yendo a clínicas
dudosas”.
No hubo caso. Los opositores siguieron machacando con
argumentos biologicistas, como lo hizo el nacionalista Daniel López Villalba.
“Cuando el feto es un embrión, no lo vemos, pero todos sabemos que existe y
precisa de la protección de todos porque está indefenso.” Otro integrante del
Partido Nacional, Antonio Chiesa, fue más lejos: “Si ésta es la forma de
subsanar los problemas estatales, entonces legalicemos los asaltos y los
homicidios también”. La respuesta llegó del oficialista Alvaro Vega: “Los
abortos existen de antes, no empezaron con el gobierno de Frente Amplio”.
Durante el debate, hubo coincidencias entre algunos opositores y oficialistas
en hacer un referéndum tras la sanción. Otros recordaron que dos diputados del
Partido Colorado presentaron un proyecto para despenalizar el aborto en 1985.
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-204263-2012-09-26.html

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