La AAL tiene una cincuentenaria historia de vida democrática
dedicada a la defensa de los derechos e intereses de los trabajadores a partir
de la pluralidad ideológica y la autonomía respecto del Estado, de los partidos
políticos y de las asociaciones sindicales.
A sus reuniones abiertas semanales de Comisión Directiva,
concurren socios y aún abogados amigos de la Asociación que sin serlo, pueden
hacer uso de la palabra y opinar sobre todos los temas que se tratan. Toda la
actividad de la Asociación y sus representantes se informa y discute
ampliamente en esas reuniones abiertas.
En sus actividades académicas (Jornadas, cursos, seminarios,
mesas redondas) participan como expositores, ponentes o concurrentes, que
pueden hacer libremente el uso de la palabra, abogados laboralistas sin
limitaciones de afiliación, pago regular de sus obligaciones societarias, o por
supuesto, de su opinión política o jurídica.
Durante estos últimos años hemos mantenido en alto la
trayectoria de un bien ganado prestigio entre abogados, trabajadores,
sindicatos, jueces, empleados y funcionarios del Poder Judicial.
En este marco, como miembros activos de la Asociación de
Abogados Laboralistas e integrantes de su actual Comisión Directiva nos
encontramos en la lamentable situación de tener que denunciar las
inescrupulosas maniobras que está realizando un grupo de personas para intentar
copar esta asociación, y darle un giro a su actuación. Tales maniobras son
dirigidas por miembros del estudio jurídico del diputado nacional Héctor
Recalde y por algunos abogados integrantes de la lista de conjueces laborales
elaborada por el Poder Ejecutivo en actual tratamiento por la Comisión de
Acuerdos del Senado.
El intento de copamiento de la asociación por parte de estos
sectores se produce en un momento clave para el futuro de los derechos de los
trabajadores. Es por ello que callar una voz independiente como lo es la de
esta asociación, que consecuente a los principios que le dan su razón de ser,
siempre se ha pronunciado en defensa de esos derechos, sin importar el color
político del gobierno de turno, resulta tentadora para quienes quieren evitar
mayores disidencias en tiempos de alta conflictividad social.
Hay que recordar que esta asociación tiene más de 50 años de
vida en la defensa de los derechos de los trabajadores y por la plena
realización del principio protectorio, y ha tenido como bandera su autonomía
frente a los gobiernos, a los partidos políticos y a las centrales sindicales.
Esta independencia le ha permitido, entre otras cosas, realizar los históricos
cacerolazos contra la Corte menemista que impulsaron los trámites de juicio
político, que terminaron destituyendo a los integrantes de la llamada mayoría
automática. Ademas, sólo para dar algunos ejemplos de su actuación en los
últimos años, podemos mencionar que la asociación se ha pronunciado por la
derogación de la Ley Antiterrorista como forma de criminalizar la protesta. Se
ha manifestado activamente en contra de la última reforma a la Ley de Riesgos
del Trabajo, en cuanto obstaculiza el derecho constitucional de los
trabajadores de reclamar una reparación integral a sus empleadores y poder
tramitar tales reclamos ante el fuero del trabajo. Ha denunciado también el
calamitoso estado en que se encuentra actualmente la Justicia Nacional del
Trabajo, llegando incluso a iniciar dos acciones de amparo contra el PEN y
contra el Consejo de la Magistratura, a efectos de que se aceleren los trámites
pertinentes para cubrir las vacantes de jueces laborales. Se ha pronunciado en
contra de la creación de la Cámara de Casación del Trabajo y de la Seguridad
Social, en defensa de una justicia laboral rápida e independiente, iniciando
también en este caso una acción de amparo a los efectos de que se declare la
inconstitucionalidad de dicha reforma. Asimismo, ha denunciado los aspectos
perjudiciales para los derechos de los trabajadores que tienen los últimos
proyectos de Código Civil y Comercial Unificados, Régimen de Responsabilidad
del Estado y de Código Penal. Finalmente, se han realizado reuniones con la
Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo a efectos de que se modifiquen los
actuales criterios de actualización de los créditos laborales frente a los
nuevos índices inflacionarios.
Asimismo, hemos apoyado en su oportunidad aquellas medidas
que entendíamos significaban una ampliación en los derechos de los
trabajadores; entre ellas, las reformas a la Ley de Contrato de Trabajo, el
impulso de los procesos por delitos de lesa humanidad de la que fueron víctimas
los trabajadores, la estatización del Sistema Previsional, los proyectos de
participación en las ganancias de las empresas, el nuevo Régimen de Trabajo
Agrario y el nuevo Régimen de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas
Particulares, la Ley de Medios Audiovisuales, entre otras.
La consecuente actuación de esta asociación en defensa de
los derechos de los trabajadores, es lo que se intenta ahora poner fín.
Quienes ahora intentan desbaratar a la asociación de su
autonomía y de su pluralidad, carecen del apoyo de la mayoría de sus miembros
activos. Es por ese motivo que, frente a las próximas elecciones de miembros de
Comisión Directiva a realizarse este año, han llamado a afiliarse por
diferentes medios a abogados que nada tienen que ver con la defensa de los
derechos de los trabajadores y que se desempeñan en ministerios y demás
organismos públicos, con el único propósito de que participen en las elecciones
para permitir entregar su dirección a aquéllos que quieren transformarla en un
complaciente instrumento de sus propios intereses.
Con este objetivo, quienes llevan adelante esta práctica
antidemocrática se han visto necesitados de contar por anticipado con el
listado de afiliados a la asociación,
para así poder saber si han podido afiliar y hacer entrar por la
ventana, al número suficiente de
abogados para poder ganar las elecciones. Pese a que el Estatuto de la
Asociación de Abogados Laboralistas en su art. 11 inc. b) expresamente
establece que el padrón electoral se publicará 15 días antes de la fecha de la
elección, la actual Comisión Directiva accedió en su oportunidad al pedido de
quienes creíamos eran nuestros compañeros y se les entregó copia del referido
listado. Pero no contentos con ello, los mencionados recurrieron al envío de
sendas cartas documento exigiendo a la actual Comisión Directiva que les
entregara una nueva lista de afiliados con indicación de las deudas de cuota
social que presentan cada uno de ellos, a lo que se les contestó que el padrón
electoral estaría publicado en la oportunidad prevista en el art. 11 inc. b)
del Estatuto, y que la deuda que tiene cada uno de los socios constituye una
información sensible que no puede ser divulgada a cualquiera que lo solicite.
No importando la respuesta dada por la actual Comisión Directiva con base en la
normativa estatutaria, el pasado lunes 31 de marzo un grupo de aproximadamente
de 10 personas, en forma patoteril, se apersonó en la sede de la asociación
junto con una escribana -que ingresó sin identificarse como tal- y exigió que
se les entregara copia del listado de afiliados, a lo que se respndió
remitierondo a la respuesta dada a las cartas documento, oportunamente enviadas
y recibidas.
Hay que resaltar que a aquéllos que llevan adelante estas
prácticas se les ha permitido siempre participar en las reuniones de Comisión
Directiva, como al resto de los afiliados, aún cuando no integraran formalmente
dicho órgano, alentando así la amplia pluralidad de opiniones, práctica ésta
que es conocida por todos aquellos que frecuentan la asociación. También han
publicado artículos en nuestra revista La Causa Laboral y participado
activamente en nuestras Jornadas Anuales como organizadores, panelistas y asistentes.
En los años precedentes hemos organizado campañas de
afiliación, inclusive en forma pública, instalando mesas frente a los edificios
del Fuero, y llevado adelante generosas moratorias para regularizar la
situación de los socios con deuda; además instituimos el débito automático para
el cobro de la cuota social.
Sin embargo, por diferentes medios se han realizado
acusaciones y difamaciones absolutamente falsas con el claro objetivo de
intentar dañar la imagen de quienes hemos llevado adelante esta asociación
honrrando su prestigio y defendiendo su finalidad.
Lejos de los fines y objetivos de esta asociación se
encuentran las prácticas antidemocráticas que llevan adelante quienes nos
acusan tan injustamente y que sólo buscan desplazar de su espacio de lucha a un
colectivo de abogados laboralistas activos y comprometidos con la defensa de
los derechos de los trabajadores. Es por ello que los aquí firmantes hemos
resuelto hacer saber al resto de los afiliados y al público en general, la
amenaza que pesa sobre la asociación, dejando bien en claro que los valores que
se encuentran en juego no son otros que la independencia y autonomía de la
Asociación de Abogados Laboralistas, frente a los intereses del poder de turno
y de aquellos sectores complacientes con el mismo que intentan ganar, con el
control de la asociación, un prestigio frente a la militancia laboralista, del
cual carecen por sus propios méritos.
Consejo Directivo e
Integrantes de AAL
Fuente: http://www.aal.org.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=491:sectores-cercanos-al-poder-intentan-copar-la-asociacion-de-abogados-laboralistas-abril-de-2014&catid=41:declaraciones&Itemid=63

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