Lunes 7 de mayo de 2012, por Horacio Meguira
En el acto de promulgación de la Ley de Expropiación de YPF,
la primera mandataria exigió a los gremios petroleros que cesen con los paros
para dirimir conflictos y que sean "solidarios con millones de argentinos
que tienen que recibir una Asignación Universal por Hijo".
La Presidenta de la Nación, Cristina Fernández, afirmó que
"la palabra sindicato viene de solidaridad, no viene de corporación o de
secta", y que "nadie restituyó más derechos a los trabajadores"
que ella y su esposo Néstor Kirchner.
Primer error: El origen etimológico de la palabra sindicato,
viene del griego (síndico); es un término que empleaban para denominar al que
defiende a alguien en un juicio protector. Y ya más adelante, se utilizó la
palabra síndico con valor adjetivo para denominar aquello que afectaba a la
comunidad o que era comunitario. La palabra está formada por el prefijo
"con", más “justicia”.
Segundo error: La solidaridad es hacia otros trabajadores.
La Presidente nuevamente intenta igualar hacia abajo. De acuerdo a su criterio,
los trabajadores de YPF no deberían pedir aumento de su salario para ser
solidarios con los que reciben la “Asignación por Hijo”. En principio, la
Asignación Familiar debería ser percibida por todos los trabajadores,
cualquiera sea su condición. Me refiero a que trabaje, esté desocupado,
temporalizado, precarizado, etc. Debería ser universal y todos deberían
percibir el mismo valor. Una huelga solidaria sería, por ejemplo, aquella que
se dirige a que la Asignación sea verdaderamente Universal. Reivindicación que,
por otra parte, está tanto en el petitorio de la CGT como de la CTA. Ser
solidario no es acallar el conflicto. Es tomar el conflicto de otro sector y
hacerlo propio.
Tercer error: El sindicalismo corporativo por rama de
actividad es estimulado por el denominado “Modelo sindical Argentino”. La OIT y
la Corte Suprema de Justicia de la Nación lo han cuestionado severamente
(fallos ATE, Rossi y Alvarez). Sin embargo su propio Gobierno se ha resistido a
las reformas durante todo su mandato, no obstante que varias misiones de la OIT
han intimado al Gobierno Argentino a que adecue la ley sindical al Convenio 87.
Cuarto error: Las sectas y los dirigentes que se perpetúan
en el poder de los sindicatos reciben protección por parte del Ministerio de
Trabajo que favorece permanentemente a los dirigentes que responden a la
dirección del Gobierno.
Quinto error: Los gobiernos no conceden las conquistas, son
los trabajadores los que las logran con sus luchas.
Los ataques verbales de la Presidenta a los sindicatos no
buscan su democratización o eficacia en la defensa de los intereses de los
trabajadores. Por el contrario, es un discurso dirigido a disminuir su
influencia para abaratar los costos de las empresas.
Pero no es sólo discurso, tuvo ya dos claras expresiones:
las intervenciones e injerencia tanto en el proceso interno de la CTA como
ahora de la CGT.
* Director del Departamento Jurídico de la CTA

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