
El INDEC difundió el valor que en marzo alcanzaron las
canastas de alimentos y servicios, con las cuales el gobierno mide la pobreza y
la indigencia. Según sus cálculos, una persona puede alimentarse con 7, 56
pesos diarios cumpliendo con “los
requerimientos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para una actividad
moderada” y por lo tanto, no ser indigente.
(Fabiana Arencibia-Red Eco) Argentina- Los insumos básicos
que utiliza el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) para determinar el monto de ambas canastas
están íntimamente relacionados con el índice de inflación que elabora el
organismo (IPC).
La manipulación de los datos - denunciada por los
trabajadores del INDEC desde que el gobierno nacional intervino al organismo
estadístico - falsea el IPC, el monto de las canastas y finalmente la cantidad
de pobres y de indigentes.
Vayamos a las cifras.
Para el INDEC una familia tipo (padre y madre de entre 30 y
35 años, un hijo de 5 años y una hija de 8) que resuelve la alimentación con
725 pesos por mes – 7,56 pesos por día por persona - no es considerada
indigente. Ese es el valor que dio a la
canasta básica mensual de alimentos (CBA).
Por otra parte, una familia tipo que además de alimentarse,
cubre los gastos de transporte, ropa, educación, salud y demás servicios
esenciales con 1.650 pesos por mes, lo que sería 17,20 pesos por día por
persona, deja de ser pobre. Este es el monto que definió para la canasta básica
total (CBT) que incluye alimentos, bienes y servicios.
Aclaramos que en ambos casos, el INDEC pondera a los dos
menores dentro del núcleo familiar, con lo cual sus cálculos los efectúan con
3,09 personas por familia tipo (lo que llama “unidades consumidoras” o “adultos
equivalentes”). Si tomáramos los cuatro integrantes, cubrir la alimentación
básica le demandaría a cada persona 5,84 pesos diarios y 13,30 para hacer
frente a otras necesidades básicas además de los alimentos.
Al publicar la Canasta Básica de Alimentos (CBA), el organismo explicó que la misma “se ha
determinado en función de los hábitos de consumo de la población”. Y agregó:
“previamente se tomaron en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y
proteicos imprescindibles para que un hombre adulto, entre 30 y 59 años, de
actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades”.
La CBA se compone con
los valores de: pan, galletitas saladas y dulces, arroz, harina de trigo, otras
harinas (maíz), fideos, papa, batata, azúcar, dulces, legumbres secas,
hortalizas, frutas, carnes, huevos, leche, queso, aceite, bebidas edulcoradas,
bebidas gaseosas sin edulcorar, sal fina y gruesa, vinagre, café, té y yerba
mate.
Veamos qué alimentos se pueden comprar con 7,56 pesos
diarios. Para que este análisis sea aún mas favorable a las estadísticas
oficiales, tomaremos los últimos precios publicados por el INDEC (abril 2008) y
le agregaremos la inflación acumulada del INDEC hasta la fecha (abril
2008-marzo 2013)
A pesar de lo irrealmente bajo que resultan los precios con
este cálculo, los $ 7,56 solo
alcanzarían para un kilo de pan ($ 4,05) y un litro de agua mineral sin
gas ($ 3,08). Pero si en lugar de pasar
el día a pan y agua, optamos por algunas proteínas más y comemos un churrasco
de paleta ($ 13,25 el kilo… $ 3 un churrasco), un huevo ($ 5,80 la docena… $
0,50 un huevo), un plato de arroz ($ 2 el medio kilo… $ 1 para un plato
generoso), un pan ($ 0,50) y un litro de leche para aportar calcio a nuestra
dieta ($ 2,69) llegaremos a gastar un centavo más que $ 7,56 diarios.
Podríamos seguir agregando combinaciones con estos valores
que, repetimos, son imposibles de encontrar más allá del microclima del
gobierno, aún luego de varios acuerdos de congelamiento de precios que viene
realizando el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, con las cadenas de
supermercados.
Ni aún con estos importes, que son irreales a la hora de
salir de compras, puede garantizar una persona ni una familia cubrir los
“requerimientos kilocalóricos y proteicos” de ningún ser humano.
Usando estas canastas como parámetros de medición, el
gobierno acaba de publicar los datos de pobreza (5,4%) e indigencia (1,5%) con
los cuales cerró sus estadísticas de 2012. Según estos datos 440 mil personas
dejaron de ser pobres en un año y 80 mil dejaron de ser indigentes. Hoy son
pobres, según el gobierno, 2,2 millones de personas e indigentes 600 mil.
El médico sanitarista Hugo Arce explica que no es lo mismo
estar bajo la línea de pobreza que tener las necesidades básicas insatisfechas.
La medición en el primer caso (LP) está vinculada íntimamente a datos como la
inflación y el poder adquisitivo del salario, mientras que para el segundo
(NBI) se tiene en cuenta la vivienda y el entorno cultural de la persona.
Según un informe del Observatorio de Datos Económicos y
Sociales de la CGT opositora, la pobreza alcanza hoy a 27,2% de la población,
lo que equivale a 10.950.000 habitantes, similar a la calculada por el
Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), que es 26,9 %.
Por su parte el centro de investigaciones de la CTA oficialista (CIFRA), a
mediados de 2012, estableció que una de cada cinco personas (19,9%) estaba en
esta situación.
“Más allá del nivel de ingresos circunstancial, una parte de
la población continúa funcionando en la economía informal, con viviendas
precarias (inquilinatos y villas), bajo nivel educativo y laboral. Si realmente
hubiera un 5% bajo la línea de pobreza, no veríamos pobres por las calles,
muchas de las villas se hubieran reconvertido en barrios privados y la economía
informal estaría en franco retroceso”, afirma Arce.
A comienzos de febrero, el directorio del Fondo Monetario
Internacional emitió una moción de
censura contra el gobierno argentino en rechazo a las estadísticas
oficiales y le dio un plazo de ocho meses para alinear la metodología del
INDEC, en especial los datos sobre precios y crecimiento.
Para fines de setiembre o principios de octubre estará
listo, según se informa desde el INDEC,
un nuevo índice de precios que reemplazará al IPC, que solo refleja la
inflación de Capital y Buenos Aires. El IPC Nacional Urbano (IPCNu), dice el
organismo, dará cuenta de la inflación en los distintos sectores sociales de
las diferentes provincias y será el punto de partida (mes base) sobre el cual
luego se van a comparar los precios posteriores.
Norberto Itzcovich, director técnico del INDEC, manifestó
que para su confección “se ha preguntado a 40 mil hogares de todo el país, qué
consumen, cuándo y cómo”. Y que el organismo “está cumpliendo las
recomendaciones del FMI y todos los parámetros de calidad internacionales”
(¿será que hasta ahora no lo cumplían?)
Como insumo fundamental de este nuevo índice, la semana
pasada se presentó la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2012. El
Ministerio de Economía manifestó en un comunicado que esta encuesta actualiza
los datos sobre “las condiciones de vida de la población en general, desde el
punto de vista de su participación en la distribución y en la adquisición de
bienes y servicios (...) además brinda información acerca de la estructura de
consumo e ingreso de los habitantes del país”.
Compartimos la duda que los trabajadores estatales nucleados
en ATE-INDEC tienen cuando se preguntan: “¿Qué puede hacernos pensar que las
mismas personas que encabezan la mentira desde 2007, Ana Edwin y Norberto
Itzcovich, van a cambiar su política y van a dejar de manipular la información
que se utilice para confeccionar este nuevo índice?”.
Fuente: http://www.redeco.com.ar/nv/index.php?option=com_content&task=view&id=10492&Itemid=44
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Envíe su consulta, contestaremos a la brevedad en el horario de Lunes a Viernes de 09 a 19hs.
Saludos cordiales.